La empresa que administra los derechos de la FIFA, vinculada a Karina Milei, intima a los comercios que publiciten la transimisión de los partidos. El contrato de la señora de Adorni.
Una situación particular se vive en los últimos días mientras los flashes se los lleva el Mundial 2026. Muchos bares comentan que comenzaron a llegarle cartas documento enviadas por parte del Grupo Foggia, empresa que administra en Argentina los derechos de public viewing de la FIFA, por promocionar sus partidos para que la gente vaya a sus locales.
De acuerdo a lo que manifiestan desde los comercios, la indicación que les dieron fue que pueden transmitir los encuentros, pero no usarlos como herramienta de promoción comercial en redes sociales o campañas publicitarias.
La FIFA considera que usar el atractivo del torneo para incrementar las ventas constituye una explotación comercial de sus derechos.
Además de la explotación comercial del Mundial en espacios públicos, Foggia Group está participando de la licitación para quedarse con la concesión de Tecnópolis durante los próximos 30 años, cuyo contrato está valuado en alrededor $180 mil millones.
Por otro lado, Bettina Angeletti, esposa del jefe de Gabinete Manuel Adorni, habría percibido al menos $55 millones a través de su consultora por trabajos vinculados con recursos humanos realizados para el Grupo Foggia.
También es importante resaltar que durante los meses previos a la licitación, Foggia Group se asoció a directivos vinculados al grupo empresario de la familia Werthein, controlante de DirecTV, la única señal en Argentina que cuenta con los derechos televisivos del Mundial.
La queja de los locales gastronómicos afectados por las cartas documento, mayormente de la Ciudad de Buenos Aires, es que una regulación diseñada originalmente para controlar grandes eventos públicos termine aplicándose sobre pequeños bares que simplemente anuncian que transmitirán un partido.
En diálogo con Buenas tardes China, un dueño de Temple Bar dijo: “Te dicen que podés ver el partido en el bar y poner las pantallas porque eso está en el servicio de cable normalmente Pero vos no podés promocionar que la gente vaya al lugar y hacer un negocio extra con la proyección de los partidos, porque en ese caso está siendo producto de regalías digamos para la FIFA”.
“Concretamente lo que no podés hacer es invitar a la gente a ver el Mundial en los bares. Se llama derecho de public viewing. Es un derecho que en definitiva no puede haber un negocio alrededor de un partido de la FIFA sin que la FIFA tenga su regalía”, sumó.
“Aparte no hay un tarifario o hay un valor. Simplemente te dicen no podés e intentan negociar. La gente puede venir a ver el partido, pero yo no puedo hacer promoción Lo que estamos haciendo es decir ‘vengan a ver un evento que se hace cada cuatro años, que es espectacular, que juega el mejor del mundo en un deporte’”, cerró.




