La irregularidad de los préstamos al sector privado dejó de crecer en junio. El dato corta una racha de 19 aumentos mensuales consecutivos
La mora del crédito al sector privado mostró su primer freno en junio después de un año y medio de deterioro continuo. Tras 19 meses consecutivos de aumentos, la irregularidad de los préstamos dejó de subir, según un relevamiento elaborado por la consultora 1816 sobre la base de datos del Banco Central.
El dato representa un cambio de tendencia, aunque todavía es prematuro hablar de una mejora consolidada. Los niveles de incumplimiento permanecen muy por encima de los registrados un año atrás y continúan reflejando el impacto del ajuste sobre la capacidad de pago de hogares y empresas.
El segmento más comprometido sigue siendo el crédito a las familias. La mora supera el 12,7%, muy por encima del promedio del sistema, convirtiéndose en el principal foco de preocupación para las entidades financieras.
En el caso de las empresas, la situación es menos crítica. La irregularidad alcanza el 3,5%, mientras que el promedio ponderado del crédito al sector privado no financiero se ubica en 7,6%.
La pausa en la suba de la mora coincide con una desaceleración de la inflación y una leve recuperación de algunos indicadores de actividad. Sin embargo, los especialistas advierten que todavía es temprano para concluir que el problema quedó atrás.
El sistema financiero venía observando un deterioro persistente desde fines de 2024, impulsado por la expansión del crédito en un contexto de fuerte caída del poder adquisitivo y elevadas tasas de interés. Ese proceso llevó a que cada vez más hogares tuvieran dificultades para cumplir con los pagos de tarjetas, préstamos personales y financiamiento bancario.
Ahora, el dato de junio ofrece una primera señal de estabilización. La incógnita es si se trata del inicio de un cambio de tendencia o simplemente de una pausa dentro de un proceso que todavía mantiene la mora en niveles históricamente altos.




