Por el auge de la inteligencia artificial, Forbes elevó a un récord de US$ 4.400 millones el piso para entrar al ranking de los 400 estadounidenses más ricos. Otros 590 multimillonarios quedaron afuera.
El avance de la inteligencia artificial y el mercado financiero dieron lugar a que la lista Forbes 400 de 2026 exigiera un patrimonio mínimo de 4.400 millones de dólares para ingresar. Ahora, ingresar al selecto grupo de los más ricos de Estados Unidos se volvió una tarea compleja para los grandes empresarios del país norteamericano.
Estos tiempos subieron la vara. La reconocida revista dejó entrever en su último ranking actual, un récord: hubo 590 multimillonarios de EE.UU que, por más que tengan una fortuna impactante, no pudieron meterse entre los 400 primeros de la lista.
Si se compara al piso mínimo de 2025, los 4.400 millones de dólares se ubican unos u$s600 millones por encima. El escenario es mucho más claro si se observa la vara de hace 10 años atrás: subió unos u$s2.700 millones.
La valoración de las empresas tecnológicas creció mucho en el último tiempo. La IA, la expansión de los centros de datos y la bolsa de Estados Unidos cerca de máximos históricos, movieron el tablero.
Elon Musk se afianzó en la cima del ranking al ampliar de forma inédita la brecha frente a sus seguidores inmediatos. Tras haberse convertido el año pasado en el estadounidense más rico de la historia con u$s428.000 millones, el fundador de SpaceX y Tesla duplicó con creces su patrimonio en los últimos 12 meses —impulsado por el debut de su empresa aeroespacial— hasta registrar un haber estimado de u$s908.000 millones.
En el segundo escalón se colocó Jeff Bezos, creador de Amazon, cuyo capital alcanzó los u$s378.000 millones gracias a la revalorización de las acciones del gigante del comercio electrónico y al mayor valor otorgado a su firma espacial, Blue Origin.
En la nómina hubo un recambio generacional, impulsado por los desarrolladores de herramientas de software y sistemas de lenguaje de datos. Entre los que sobresale está Greg Brockman, cofundador de OpenAI, la firma detrás de ChatGPT, quien se posicionó como la incorporación más adinerada de esta entrega al registrar una fortuna calculada en u$s25.500 millones.
Por su parte, el ámbito tecnológico también sumó una figura destacada en liderazgo femenino: Daniela Amodei, cofundadora de Anthropic, hizo su debut con un patrimonio de u$s15.500 millones, cifra que la convirtió en la segunda mujer emprendedora más rica de Estados Unidos.
Más allá de la suba del piso mínimo, otro dato destacado del nuevo ranking es que hubo un rejuvenecimiento innegable si se lo compara con ediciones anteriores. Unos 10 integrantes del Forbes 400 tienen menos de 40 años. El año pasado tan solo había cuatro. Entre ellos se destaca Steven Hao, cofundador de Cognition AI, de 30 años, que posee un patrimonio de u$s5.800 millones.
Por fuera del ámbito tecnológico, los exponentes históricos de la industria tradicional y los recursos naturales revalidaron su vigencia en la lista. A sus 97 años, el empresario maderero Archie Aldis Emmerson figuró como el integrante de mayor edad. En paralelo, Alice Walton, heredera de Walmart, se afianzó como la mujer con mayor patrimonio del país luego de un incremento del 10% en las acciones de la cadena minorista, que le sirvió para ampliar la diferencia respecto a Julia Koch, heredera del grupo industrial Koch, Inc.






