Un violento enfrentamiento en Belén frenó los trabajos de Amalaya S.A. y reabrió el debate por los derechos territoriales en la zona.
Un violento episodio de tensión territorial se registró días atrás en el norte del departamento catamarqueño de Belén. La empresa de prospección minera Amalaya S.A. denunció que personal de la compañía y vecinos de la localidad de Aguas Calientes fueron emboscados y atacados a pedradas por un grupo de personas mientras realizaban tareas de muestreo superficial en la zona.
A través de un comunicado difundido por la firma el pasado 8 de septiembre, se supo que un grupo de personas atacó a los trabajadores lanzándoles proyectiles con resorteras (hondas) desde las alturas en los alrededores en los que trabajan.
Por ese motivo, las tareas se suspendieron de manera inmediata. Un poblador de Aguas Calientes fue herido y debió ser trasladado a un centro de salud para recibir atención médica.
Amalaya S.A denunció que los agresores se autoproclamaron miembros de la comunidad de Peñas Negras. De todos modos, sostuvieron que era “un grupo de personas no identificadas, muchas de ellas ajenas a la zona”. Además, aseguraron que dicha agrupación no tiene registros ni personería jurídica reconocida.
Tanto la empresa como los trabajadores dejaron en claro que llevarían adelante las denuncias penales pertinentes ante la Justicia de Catamarca por lesiones y entorpecimiento de una actividad lícita. Cuentan con material audiovisual del incidente para identificar a los responsables.
El conflicto se da en el marco de una actividad extractiva siempre resistida por las comunidades del norte. Existen sectores opositores al avance de la prospección. En tanto, la empresa remarca que hay acompañamiento de los pobladores porque promueven la generación de empleo y el desarrollo productivo local.
“La minería es y seguirá siendo una actividad lícita, de trascendental importancia para la Argentina y, en especial, para Catamarca, una de las primeras provincias productoras y exportadoras de minerales del país”, dijo la firma.
Amalaya S.A. está a cargo del proyecto de prospección Aguas Calientes I, II y III. El Ministerio de Minería de Catamarca aprobó en febrero de 2024 el mismo, al tiempo que se presentó el Informe de Impacto Ambiental para tareas que entonces se comunicaban bajo la operatoria de Elevado Gold. Los trabajos incluían mapeo geológico, muestreos de suelo y roca, y estudios geofísicos.
El 6 de septiembre representantes de Peñas Negras denunciaron ante la Fiscalía Penal de Belén amenazas, hostigamiento e ingresos al territorio que consideran ancestral. Pidieron una intervención del gobierno catamarqueño, al mismo tiempo que alegaban que no habían cumplido con la consulta previa, libre e informada. Dos días más tarde, la empresa expuso el ataque violento de este grupo.
Al respecto, la ministra de Minería, Teresita Regalado, dijo que las concesiones autorizadas están dentro del territorio reconocido de la comunidad de Aguas Calientes y no dentro de Peñas Negras.
La funcionaria agregó que unas 32 familias dieron conformidad para las tareas y que no se habilitaron trabajos en las áreas atribuidas a Peñas Negras cuando esa comunidad expresara su oposición. Peñas Negras asegura que las actividades afectan tierras en las que se reivindica los derechos comunitarios.
Con versiones cruzadas, lo que sí está claro es que el gobierno local debió ocuparse del tema antes de que escalara la tensión, con cartografía pública, documentación dominial y comunitaria, trazabilidad de las consultas y una instancia institucional en la que todas las partes puedan cotejar dicha información.
Otro de los puntos críticos de este hecho pone bajo la lupa a la actuación policial. Peñas Negras Negras denunció que hubo agresiones, utilización de gases y disparos. La Policía lo desmintió y aclaró que tomó acción tras un enfrentamiento y lanzamiento de piedras, aunque confirmó un disparo disuasivo.
En medio de las diferencias que ya llevan dos años, la Cámara Minera de Catamarca respaldó las tareas de prospección de la firma, al tiempo que repudió las agresiones contra los trabajadores.
Amalaya es una sociedad constituida en Catamarca, cuyo aviso societario fue publicado el 27 de febrero de 2026. Marcelo Miguel López Acuña figura como director titular y socio, mientras que Valeria Patocchi es la directora suplente y social. La empresa declaró un capital inicial de $30 millones y actividades vinculadas con servicios geológicos, prospección y extracción de minerales metalíferos no ferrosos.
López Acuña fue en 2007 secretario de la Asociación de Empresas Mineras de Catamarca, en representación de Madero Minerals S.A. y Cardero Argentina S.A.
La cronología del pasamanos del proyecto resulta llamativa. En los actos administrativos de 2022, Millaray S.A, se presentaba como concesionaria y Elevado Gold S.A como operador de Aguas Calientes II.
Tras la aprobación en marzo de 2024 del Informe de Impacto Ambiental para Aguas Calientes I, II, y III, las actividades eran encabezadas por Elevado Gold. Fue en julio de 2026 cuando Amalaya fue presentada como nuevo inversor que inauguraba otra etapa del proyecto. Ahora, la ministra dijo que las tres concesiones eran pertenecientes a Amalaya.
No hay registros públicos que detalles si existió una transferencia de derechos de Millaray a Amalaya, un cambio de operador, una cesión o un acuerdo de inversión entre las sociedades.






