La administración de Mariano Gaido recibe varios reclamos en el último tiempo, por lo que mide cada movimiento que da para no exponerse a sí mismo ni a los funcionarios de su gabinete.
La ciudad de Neuquén cumplió 122 años este domingo. Se trata de uno de los puntos de la Argentina que mayor crecimiento tuvo en las últimas décadas y es la puerta de entrada de Vaca Muerta. Con el 40% de la población, es el epicentro político y económico provincial pero hay un factor que no les permitió hacer el desfile para celebrar su aniversario.
El intendente Mariano Gaido está preocupado y decidió suspender el desfile por temor a las protestas que se pudieran llegar a dar. En el último tiempo, los reclamos vecinales fueron parte de una agenda a la que el jefe comunal debió atender.
El jueves pasado, por caso, un grupo de comerciantes sorprendió a la jefa de Gabinete, María Pasqualini, en la inauguración de una plaza. Los vendedores ambulantes eran quienes abundaban entre ese grupo de personas y le pidieron a quien hoy se perfila como la candidata a la sucesión, que los habilitara para volver a trabajar después de la ordenanza que les prohibió ese tipo de actividad.
Entonces, Pasqualini les prometió reuniones futuras, pero no bastó: la discusión de los trabajadores fue escalando y los funcionarios debieron retirarse de la plaza.
Eventos como estos son los que hicieron dudar al intendente, quien evita lo máximo posible la exposición pública tanto suya como de otras figuras de su gabinete, incluso en eventos muy anunciados. A su vez, Gaido estuvo el viernes pasado con el gobernador Rolando Figueroa en la inauguración de la XIII Feria Internacional del Libro y tuvo una aparición muy discreta.
Los equipos municipales también toman nota de uno de los reclamos más fuertes que circulan por las redes sociales por las obras que alteran amplias zonas de la barda para abrir calles y desarrollar proyectos inmobiliarios.
En ese sentido, hay dos frentes en ese conflicto. Por un lado, está la apertura y pavimentación de una calle por parte del municipio y, por otro, los movimientos de suelo para un proyecto de empresas privadas.
También hay ambientalistas, runners y vecinos preocupados por la aparición de zorritos desorientados, que están perdiendo su hábitat.
En el oficialismo no creen que estos reclamos les generen complicaciones para las elecciones de 2027, a pesar de que los libertarios se relaman con la posibilidad de quedarse con el Municipio.






