La petrolera presentó el mejor resultado de su historia y una ganancia de USD 1.205 millones. En paralelo, el precio neto que obtiene por los combustibles en el mercado doméstico pasó de USD 641 a USD 920 por metro cúbico.
YPF cerró el segundo trimestre de 2026 con números récord. La compañía informó un EBITDA ajustado de USD 2.804 millones, el más alto de su historia, y un margen del 43% sobre los ingresos, el mejor de los últimos veinte años. La utilidad neta llegó a USD 1.205 millones, la segunda mayor registrada por la petrolera. DOC-20260810-WA0022.pdf
Detrás de esos resultados aparecen Vaca Muerta, la reducción de costos y una mejora de la productividad. Pero también hay otro componente que aparece con claridad en los números de la compañía: la fuerte recuperación en dólares del precio de los combustibles que vende en el mercado argentino.
El gráfico de resultados del segundo trimestre muestra que el precio neto de los combustibles locales pasó de USD 641 por metro cúbico en el segundo trimestre de 2025 a USD 920 en el segundo trimestre de 2026. Es un incremento de USD 279 por metro cúbico, equivalente al 43,5% en apenas un año.

La trayectoria fue particularmente acelerada durante 2026. El precio local había terminado el cuarto trimestre de 2025 en USD 638 por metro cúbico. Saltó a USD 717 en el primer trimestre y llegó a USD 920 en el segundo. Es decir, subió 44% en dólares desde fines del año pasado.
Al mismo tiempo, el gráfico muestra cómo se fue cerrando la distancia respecto de la paridad de importación. En el segundo trimestre de 2025, la referencia internacional era de USD 649 por metro cúbico frente a USD 641 del combustible local. En el tercer trimestre la brecha se amplió: USD 677 contra USD 608. Para el segundo trimestre de este año, la paridad de importación llegó a USD 1.015 y el precio local a USD 920.
Esto significa que YPF todavía vende por debajo de la referencia de importación que utiliza en su presentación: la diferencia actual es de USD 95 por metro cúbico, alrededor de un 9%. De hecho, la propia empresa destaca que durante el trimestre aplicó un “buffer temporal” y no trasladó completamente al surtidor la suba de los precios internacionales. DOC-20260810-WA0022.pdf
El dato permite poner en contexto el festejo por los resultados. El EBITDA aumentó 150% interanual. Según YPF, además de la dinámica alcista de los precios, la mejora se explica por el crecimiento del shale, menores costos de extracción, récord de procesamiento y ganancias de eficiencia. La producción de petróleo shale alcanzó los 213 mil barriles diarios, un 47% más que un año atrás. DOC-20260810-WA0022.pdf
El negocio del downstream también tuvo un trimestre excepcional. Las refinerías procesaron un récord de 351 mil barriles diarios, con una utilización del 104%. Las ventas de naftas y gasoil aumentaron 10% en volumen y YPF concentró el 59% del mercado argentino. DOC-20260810-WA0022.pdf
Es decir, la mejora no vino solamente por vender más. YPF vendió más combustibles y, al mismo tiempo, recibió muchos más dólares por cada metro cúbico comercializado en el mercado interno.
Sobre ese precio neto se monta después el precio final que enfrenta el automovilista. Allí aparecen impuestos nacionales y otros componentes de comercialización. Por eso, los USD 920 del gráfico no son el precio final del surtidor, sino el valor neto utilizado por YPF para comparar sus combustibles locales con la paridad de importación. Esa distinción es importante: con la información disponible no puede atribuirse todo el aumento final que paga el consumidor a los ingresos de la petrolera.
Los resultados operativos completan un balance difícil de encontrar en la historia reciente de YPF. Las inversiones fueron de USD 1.340 millones, 16% superiores a las del año anterior, y el 77% se concentró en no convencionales. El flujo de caja libre alcanzó USD 824 millones y, descontando el efecto extraordinario de la compra de activos de Equinor, habría llegado a USD 1.000 millones. La empresa terminó junio con una liquidez récord cercana a USD 2.500 millones y un ratio de deuda neta de 1,09 veces, el menor en once años. DOC-20260810-WA0022.pdf
Así, las dos curvas avanzaron juntas. YPF consiguió más petróleo, bajó costos, llenó sus refinerías y vendió más. Pero además el precio neto doméstico de sus combustibles aumentó 43,5% medido en dólares en doce meses. Esa combinación ayuda a explicar cómo la petrolera llegó al trimestre con el EBITDA más alto de su historia.




