El avión había despegado rumbo a España cuando una falla en uno de los motores obligó a pegar la vuelta. Los estruendos alarmaron a los vecinos.
Un vuelo de Aerolíneas Argentinas rumbo a Madrid tuvo una salida bastante menos tranquila de lo previsto. Poco más de media hora después de despegar de Ezeiza, el avión tuvo que dar la vuelta por una falla en uno de sus motores.
El AR1132 había partido a las 23.52. Pero el viaje a España duró poco: a las 00.30 la aeronave estaba nuevamente en Ezeiza y había aterrizado por sus propios medios.
En el medio hubo un detalle difícil de ignorar. Desde tierra se escucharon fuertes detonaciones provenientes del avión, que alarmaron a vecinos de la zona y le pusieron sonido a una madrugada que venía bastante más tranquila.
Según explicaron fuentes oficiales de Aerolíneas Argentinas, lo que ocurrió fue un compressor stall, una alteración del flujo de aire dentro del compresor del motor que puede provocar estruendos similares a explosiones.
La compañía aclaró que, pese al ruido y el regreso anticipado, no hubo fuego ni se declaró una emergencia.
Finalmente, Aerolíneas cambió la aeronave y reprogramó el servicio. El segundo intento salió mejor: el vuelo partió nuevamente hacia Madrid a las 04.33.
Para los pasajeros, Madrid quedó unas horas más lejos. Y Ezeiza, inesperadamente, mucho más cerca.






