El organismo pidió mayor celeridad para la presentación de las DDJJ de los funcionarios, lo que fue solicitado por el Ministro a través de Leonardo Madcur, director argentino en el Fondo y ex jefe de gabinete de Sergio Massa. Toto está convencido que la falta de resolución del caso de corrupción le empantana el rumbo económico.
Que el Fondo Monetario Internacional haya presionado al jefe de Gabinete Manuel Adorni para esclarecer su situación patrimonial no fue casualidad. Al contrario, fue el ministro de Economía, Luis Toto Caputo, quien le dijo al representante del FMI en Argentina, Leonardo Madcur, que iniciara las gestiones pertinentes para que el organismo diera una declaración al respecto porque considera que la cuestión política le empantana el rumbo económico.
En el cierre de mayo, el Directorio del Fondo incluyó en su documento de revisión del acuerdo con Argentina un párrafo en el que le pide al Gobierno que mejore las políticas anticorrupción y endurezca las exigencia sobre declaraciones juradas, después de un largo tiempo en el que Adorni está inmerso en una polémica.
En el “box 9” del documento se habla acerca de las debilidades de la lucha contra la corrupción en Argentina y remarca que el país obtuvo 36 puntos sobre 100 en el Índice de Percepción de la Corrupción 2026 de Transparencia Internacional.
“Los marcos preventivos anticorrupción necesitan fortalecerse”, señaló el FMI, al tiempo que agregó: “Los regímenes de declaraciones patrimoniales presentan limitaciones en la verificación, baja transparencia, retrasos en la publicación y una aplicación desigual”.
En lo que es la discusión interna a cielo abierto, Adorni fue presionado por los senadores Patricia Bullrich, Luis Juez y Francisco Paoltroni. Si bien de la boca para afuera Toto Caputo dijo que en Wall Street “se ríen del tema” y que el caso del jefe de Gabinete “no tiene efecto” en la economía, todo parecería indicar que a sus palabras se las llevó el viento.
A inicios de mayo, mientras Bullrich lanzaba dardos que expusieron las discusiones internas del Gobierno, Caputo descartó que la polémica de Adorni afectara la posibilidad de que llegaran inversores. Además, citó a Perú, para ejemplificar que en ese país las crisis políticas no necesariamente impactan sobre las variables financieras.
Entonces, intentó llevar calma y señalar que la macroeconomía se encontraba ordenada y que la Argentina está consolidando una mayor solidez institucional.
Para Caputo, el riesgo país no bajaba porque se veía condicionado por el eventual regreso del kirchnerismo al poder.




