Con la salida de Adorni de la Jefatura de Gabinete, cada vez son más los cargos ocupados por funcionarios con un fuerte pasado en el espacio amarillo.
Con la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete y la llegada de Diego Santilli, quien fue sucedido por Gustavo Coria en el Ministerio del Interior, el gobierno de Javier Milei movió sus fichas y completó los casilleros, de modo tal que se puede percibir que cada vez son más los funcionarios que hicieron su cuna política en el PRO de Mauricio Macri.
Por empezar, Santilli, si bien inició su militancia en la década de los 90 bajo el ala del menemismo, con el PJ en la Ciudad de Buenos Aires, y luego llegó a ser coordinador en el Ministerio del Interior y director de Recursos Humanos en Migraciones durante el gobierno de Carlos Menem, está muy vinculado al PRO.
En el espacio amarillo, cuyo salto lo dio en 2003-2004 durante la gestación de Compromiso por el Cambio que luego cambió a Propuesta Republicana, fue clave para la gestión porteña: fue legislador, ministro de Ambiente y Espacio Público, y ministro de Justicia y Seguridad y vicejefe de Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta. También fue diputado por la Provincia por Juntos por el Cambio.
Otro caso similar es el de Federico Sturzenneger, actual ministro de Transformación y Desregulación del Estado, quien se consolidó a lo largo de su carrera como un referente del liberalismo económico. También comenzó su carrera en la función pública durante el menemismo como economista jefe de YPF y más tarde fue secretario de Política Económica con Fernando de la Rúa.
Entre 2008 y 2018 estuvo con el PRO, donde consiguió ser presidente del Banco Ciudad, diputado nacional y presidente del Banco Central.
Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, siempre tuvo una posición muy cercana al PRO, donde también ocupó el cargo que posee actualmente, aunque bajo el gobierno de Macri. Previo a eso había sido secretario de Finanzas, ministro de Finanzas y presidente del Banco Central.
El actual canciller, Pablo Quirno, forma parte del grupo de exfuncionarios del PRO que integran el equipo de Milei. Llegó a la actual gestión bajo el ala de Caputo, quien es de su extrema confianza. En el gobierno de Macri trabajó con Alfonso Prat-Gay en el Ministerio de Hacienda y fungió como Jefe de Gabinete de la Secretaría de Finanzas.
A su vez, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, hijo de Carlos “Coco” Mahiques, está vinculado con el PRO y a la figura del operador judicial Daniel Angelici. Su fortaleza en la función pública comenzó durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando ocupó el rol subsecretario de Asuntos Penitenciarios y Relaciones con el Poder Judicial. También fue Fiscal General de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, militó para la Unión del Centro Democrático (UCEDE) y el PRO en la Ciudad de Buenos Aires. En el ámbito legislativo porteño, asesoró a Oscar Zago, quien formó parte de los armados de centroderecha de la Ciudad antes de volcarse plenamente a La Libertad Avanza.
Coria, quien reemplazó a Santilli como ministro del Interior, tiene un origen político netamente dentro del espacio del PRO, siendo un colaborador de extrema confianza de Santilli. En 2023, por caso, llegó a ser ministro de Seguridad y Justicia de Rodríguez Larreta en reemplazo de Eugenio Burzaco. Entre 2019 y 2023 fue jefe de Gabinete de la cartera durante la gestión de Marcelo D’Alessandro, tras ser titular del Ceamse.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, tiene un perfil fuertemente técnico y académico antes que partidario, aunque su trayectoria política institucional se destaca por haber ocupado cargos de gestión pública tanto en administraciones peronistas (PJ) como en coaliciones de centroderecha (PRO). Fue ministra de Seguridad de la Provincia de Córdoba bajo la gobernación del peronista José Manuel de la Sota y ocupó el cargo de Directora Nacional de Operaciones de Fuerzas Federales, trabajando estrechamente junto a Patricia Bullrich.
El caso de Carlos Alberto Presti, el ministro de Defensa, es el único que no tiene militancia partidaria previa ya que proviene de una extensa tradición castrense. Es hijo del coronel Roque Carlos Alberto Presti, quien fue comandante del Regimiento de Infantería 7 de La Plata durante la última dictadura militar y estuvo imputado por crímenes de lesa humanidad.
Si bien hay casos como los de Santilli y Sturzenegger que tuvieron un paso por el menemismo, o Monteoliva que trabajó para el peronismo en Córdoba, tanto estos como los casos más marcados como el de Caputo o Mahiques, son funcionarios que hicieron una carrera importante en la función pública dentro del PRO.
Al considerar estos ejemplos, solo se podría dejar afuera a Presti, por lo que ocho de los nueve ministros provienen de una fuerte presencia en el partido de Macri, marcando así un 88%.




