La percepción social pegó un giro de 180°. Según un informe de Zentrix solo el 10,5% se percibe de clase alta.
El malestar económico en la Argentina ya no es una percepción difusa, sino que se siente de forma estructural en los hogares. Según el último Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, el 50,2% de los argentinos se autopercibe hoy como parte de la clase baja, mientras que apenas un 10,5% se reconoce en la clase alta y el resto se ubica en la clase media.
Otro dato que reveló el informe es que el 86,1% de los encuestados asegura que su salario no le está ganando a la inflación. Este indicador se mantiene estable y en animales máximos desde marzo, por lo que la desaceleración del índice general de precios aún no alcanza para dar vuelta esa sensación de pérdida.
El 61% de los consultados afirmó que sus ingresos le alcanzan, como máximo, hasta el día 20 del mes, mientras que solo el 13% logra pasar esa barrera y ahorrar. Mientras en la clase alta solo el 11,8% se queda sin recursos antes de esa fecha, en la clase media la cifra trepa al 43% y en la clase baja llega al 86,1%.
Bajo este contexto, el 55,1% de los argentinos cree que “lo peor está por venir”, posicionando así a personas que se ubican dentro de los sector más postergados y votantes opositores. Entre los votantes oficialistas, el 55,4% considera que lo peor ya pasó.
El 68,8% de los ciudadanos considera que la inflación del INDEC no refleja la variación de precios que percibe en su vida diaria, una desconfianza que escala al 84% dentro de la clase baja. En este marco de ajuste severo, la corrupción lidera la agenda de preocupaciones con el 51,3%, seguida de cerca por los ingresos y salarios (48,2%) y la incertidumbre económica (37,1%), siendo además la palabra “corrupción” la más repetida de forma espontánea para definir el principal problema del país, por delante del apellido del propio Presidente y de la categoría general de economía.
Por otra parte, en el plano político, la desaprobación a la gestión de Javier Milei, que venía en ascenso sostenido y había tocado un pico del 61,2% en mayo, retrocedió en junio al 56,6%, interrumpiendo una racha negativa de cuatro meses, mientras que la aprobación se ubicó en un 33,2%.
Sin embargo, el desgaste político les pega a toda la dirigencia por igual. Referentes del oficialismo y de la oposición muestran balances netos de imagen negativos: Milei (-22,4 puntos), Axel Kicillof (-13,8) y Patricia Bullrich (-13,3). Myriam Bregman se posiciona como la única con saldo positivo (+3,8 puntos y una imagen positiva del 44,1%.




