Según los registros de Cammesa, cayó un 30% debido al horario y la atención que requirió hasta los minutos finales.
El partido de la Selección Argentina, con un 3 a 2 para el infarto ante Egipto por el Mundial 2026, dejó al corazón con las palpitaciones a mil. En contrapartida a las emociones de los hinchas, informes señalaron que la demanda de energía eléctrica en el país cayó significativamente durante el transcurso del encuentro.
Al observar el Sistema Argentina de Interconexión (SADI) de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), se pudo constatar que la demanda se vio más clara que en todos los partidos anteriores, ya sea por el horario, como así también por la ronda eliminatoria y la definición, que fue sobre el final del partido.
En la gráfica de Cammesa hay colores que marcan distintas cuestiones. El verde muestra la evolución que tuvo el lunes, el rosado, lo que era la previsión del mercado que mostraba una menor demanda (menos gente trabajando) y el rojo, que comparte lo que finalmente sucedió, que fue mucho más marcado de lo esperado.
Según se desprende de los registros, durante el partido hubo una baja de la demanda del 30%, dada la atención que requirió hasta los minutos finales.

Durante la mañana, el consumo eléctrico siguió su curva ascendente habitual, alcanzando un pico máximo de 23.755 MWh a las 10.20. Sin embargo, la normalidad laboral duró poco: a las 12:55, apenas cinco minutos antes del pitido inicial, el indicador registró un marcado descenso al ubicarse en los 21.722 MWh. Esto significa que los argentinos ya estaban frente a los televisores.
Miles de trabajadores dejaron sus máquinas o también empresas decidieron dar libertad a esos empleados para que vayan a ver el encuentro donde deseen.
Durante el entretiempo se vio una recuperación, porque es donde los hinchas tuvieron un tiempo para retomar tareas pendientes, simular actividad laboral o bien calentar comida, hacerse un café, algo que esté relacionado directamente con el sistema eléctrico.
Entonces, a las 13.50 se vio un leve repunte con 20.170 MWh, escalando hasta los 20.619 MWh a las 14.05, justo antes de que los equipos volvieran a la cancha.
Con el inicio del segundo tiempo, la tensión se apoderó de los usuarios y la actividad se desplomó a niveles mínimos. El piso energético de la jornada se tocó a las 15.05, coincidiendo con el cierre del encuentro, cuando el consumo cayó hasta los 18.847 MWh.
Una vez que se dio el triunfo de la Selección, la curva energética comenzó a recuperar su ritmo habitual, con números más “calientes” y no tan “fríos” como los que se vieron durante los 90 minutos de juego.




