El abogado de ultraderecha se impuso en la primera vuelta de las elecciones en el país vecino con el 43% de los votos. Tiene como referentes al mandatario argentino, Bukele y Donald Trump.
El abogado y empresario colombiano Abelardo de la Espriella ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia tras imponerse en la primera vuelta con el 43,62% de los votos. Ahora, el líder del movimiento Defensores de la Patria disputará la segunda vuelta el próximo 21 de junio ante el candidato oficialista Iván Cepeda, apoyado por el presidente Gustavo Petro.
De la Espriella es parte de la nueva derecha en Colombia y tiene como referentes de Nayib Bukele (El Salvador), Javier Milei (Colombia) y Donald Trump (Estados Unidos).
Sin aceptar que él y su equipo forman parte de la “extrema derecha” como lo señalan sus opositores, ellos mismos se catalogan dentro de la etiqueta de “extrema coherencia”.
El candidato a presidente colombiano , si bien se referencia en Javier Milei, dista mucho del comportamiento con el mandatario argentino. Es que, desde los modales, el colombiano tiene una forma de ser muy distinta.

Mientras Milei abusaba y abusa del insulto y de los posteos ofensivos en sus redes sociales, de la Espriella se muestra muy familiar, con sus hijos y su esposa, en su casa, con un diálogo mucho más correcto que el economista, que hizo su campaña denigrando a otras personas y hablando con sus perros.
Por otro lado, el candidato colombiano no solo cuida sus formas al hablar: también lo hace en cuanto a lo estético. Intenta mostrarse impoluto en cada uno de sus posteos.
Nacido en Bogotá en 1978, De la Espriella es el “outsider” de Colombia, lo apodan “El Tigre” y prometió aplicar “mano de hierro” contra el narcotráfico, la corrupción, la ilegalidad y el accionar de los grupos armados, lo cual identifica como los principales problemas de su país.
El candidato presidencial, quien fue acusado de machista y misógino en más de una oportunidad, se hizo millonario gracias al derecho penal y se lanzó a la política, armando su propio movimiento de ultraderecha, con mucho dinero.
“En cada plaza, en cada abrazo, en cada grito de ‘Abelardo presidente’ (…) siento la fuerza imbatible del pueblo que se ha levantado; hay un movimiento popular en Colombia lleno de fervor y esperanza por salvar este país y convertirlo en una patria milagro”, dijo en las últimas horas.
De la Espriella tiene un discurso “self-made” y de estilo patriótico, además de incluir en él su saludo militar e invocaciones a Dios pese a autoreferenciarse hace pocos años como ateo.
“Cada peso de esta campaña ha salido de mi propio patrimonio o está garantizado con mi patrimonio personal”, dijo el colombiano, quien construyó su fortuna como abogado. Uno de sus clientes es Álex Saab, el “testaferro” de depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro por Estados Unidos.
Como le fue bien en los tribunales, su nombre los transformó en la marca ‘De la Espriella Style’, que define como “un espacio para celebrar la dolce vita, el buen gusto y las cosas que se hacen con pasión”.
En ese marco, incluye marcas propias como el ron Defensor, el vino Fratellone, los sombreros Don Abelardo y la línea de ropa masculina Siempre Avanti, que vende camisas, chaquetas, corbatas y pañuelos de seda.
De la Espriella busca vestirse al estilo italiano y también sus gustos gastronómicos giran en torno a ese país europeo. De hecho, grabó discos en los que muestra su voz de tenor. Los mismos son ‘De mi alma italiana’ y ‘Navegante’.
El abogado está casado con la administradora de negocios Ana Lucía Pineda, con quien tiene cuatro hijos.




