El sindicato pidió una intervención urgente. Temen que la situación derive en una crisis energética nacional
La crisis en la industria hidrocarburífera de Tierra del Fuego escaló a un punto de máxima tensión. El Sindicato de Petróleo y Gas Privado declaró el estado de alerta y reclamó la intervención urgente de la Legislatura provincial ante el proceso de transición de las áreas que deja YPF, en medio de denuncias por despidos, reducción de personal y deterioro operativo en instalaciones clave.
El gremio advirtió que la situación excede el conflicto laboral y podría derivar en problemas de abastecimiento energético para la provincia. Según denunciaron, la reorganización de las operaciones impulsada por Terra Ignis y la empresa Velitec implicaría una fuerte reducción de la dotación de trabajadores que actualmente se desempeñan en los yacimientos fueguinos.
De acuerdo con los planteos sindicales, sobre una planta cercana a los 500 trabajadores solamente una parte sería absorbida por la nueva estructura operativa. La preocupación aumentó luego de que trascendiera que el esquema proyectado buscaría funcionar con una cantidad significativamente menor de personal permanente.
El sindicato sostiene que ese nivel de recorte comprometería no sólo las fuentes de empleo sino también la capacidad de respuesta ante contingencias técnicas en áreas sensibles para la producción de gas. En ese contexto, los representantes de los trabajadores alertaron sobre el estado de algunas instalaciones estratégicas y señalaron que existe un progresivo retiro de equipos, contratistas y recursos operativos.
Las críticas también alcanzan a Terra Ignis, la empresa provincial creada para intervenir en el sector hidrocarburífero. Sectores gremiales y empresarios vinculados a la actividad cuestionan la capacidad técnica y financiera con la que se está llevando adelante el proceso de traspaso de las áreas que abandonó YPF.
Dentro de ese escenario, los trabajadores apuntaron contra las autoridades provinciales por la falta de controles y exigieron que la Legislatura convoque de manera inmediata a una mesa de diálogo con participación de todos los actores involucrados. El objetivo, sostienen, es garantizar la continuidad de los puestos laborales y establecer un plan que evite una profundización de la crisis.
La organización sindical advirtió además que, si no aparecen respuestas concretas en los próximos días, podrían activarse medidas de fuerza en yacimientos y plantas. La posibilidad de bloqueos y protestas ya fue puesta sobre la mesa como mecanismo de presión frente a lo que consideran un proceso de ajuste encubierto dentro de la reestructuración del sector.
El conflicto se desarrolla en un momento especialmente delicado para la provincia. La salida de YPF de varias áreas abrió un complejo proceso de transición que todavía genera incertidumbre sobre las inversiones futuras, la continuidad operativa de los yacimientos y el impacto que tendrá sobre una actividad que durante décadas fue uno de los pilares económicos de Tierra del Fuego.




