Paula Giménez y Lucas Aguilera, dos argentinos que integran el equipo de investigación de NODAL, permanecen incomunicados en Libia del Este desde el domingo pasado, cuando fueron retenidos junto a otros ocho integrantes del convoy humanitario Global Sumud Maghreb, que intentaba llegar a Gaza con ayuda humanitaria.
Paula es psicóloga y Lucas es médico veterinario. Ambos viajaban como parte del equipo profesional de asistencia y acompañamiento de la misión. Según denunció NODAL, la delegación fue interceptada después de atravesar el puesto militar 5+5, en las inmediaciones de Sirte, cuando una avanzada del convoy se acercó a negociar el paso seguro hacia Egipto.
Desde entonces, familiares, compañeros y organizaciones de derechos humanos reclaman una prueba de vida. La denuncia es dramática: nadie pudo verlos, no hay comunicación directa con ellos y no existe información oficial verificable sobre su estado de salud ni sobre el lugar exacto donde se encuentran.
La única vía diplomática que aparece activa en la zona es Italia. NODAL informó que mantiene gestiones junto a familiares ante la Cancillería argentina y la Embajada italiana, porque Italia es el único país con representación diplomática en el este libio. En paralelo, reclamaron la intervención urgente del gobierno argentino, acceso consular y una visita humanitaria internacional.
La lista de retenidos incluye, además de los dos argentinos, a Matías Álvarez Rodríguez, de Uruguay; Alicia Armesto Núñez, de España; Domenico Centrone y Leonarda Alberizia, de Italia; Ana Margarida França Santana Baptista, de Portugal; Lauro Kwoczala, de Polonia; Ashraf Khoja, de Túnez; y Jenelle Jones, de Estados Unidos.
La misión Global Sumud Maghreb forma parte de una iniciativa internacional que busca llegar hasta Rafah para exigir el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza. El convoy terrestre reúne a más de 300 participantes de 25 países, entre médicos, periodistas, ingenieros, psicólogos, veterinarios, trabajadores humanitarios, parlamentarios, académicos y voluntarios civiles. Transporta ambulancias, insumos médicos, asistencia logística y ayuda para la población palestina.
La ofensiva humanitaria tiene también una versión marítima: la Global Sumud Flotilla, que en los últimos meses intentó romper el bloqueo por mar. Allí participaron activistas internacionales como el brasileño Thiago Ávila y la sueca Greta Thunberg, dos de los rostros más visibles de la campaña global para denunciar el bloqueo israelí sobre Gaza.
El antecedente inmediato aumenta la alarma. Días antes, una misión marítima de la Global Sumud había sido interceptada por fuerzas israelíes en aguas internacionales del Mediterráneo. Varios activistas denunciaron detenciones, malos tratos y deportaciones. Por eso, la desaparición de Giménez, Aguilera y el resto de la delegación en territorio libio encendió todas las alarmas entre organizaciones humanitarias.
En NODAL reclaman que el Estado argentino deje de mirar de costado. Piden información inmediata sobre el paradero de los dos argentinos, garantías sobre su integridad física, restablecimiento de la comunicación con sus familias y una intervención diplomática urgente. La consigna que empezó a circular entre familiares y compañeros resume la gravedad del caso: prueba de vida para Paula y Lucas.




