La versión corrió por redes y Florencia Peña lo comentó en el canal de stream Luzu. El comunicado de la familia.
El rumor empezó como empiezan muchas cosas en estos tiempos: con una frase dicha al aire, un dato sin confirmar y una pantalla lista para multiplicarlo. Jorge Messi, el padre de Lionel, no murió. Pero durante varias horas su nombre quedó atrapado en una bola de nieve que mezcló preocupación familiar, streaming, redes sociales y un comunicado urgente de la familia.
La versión falsa se disparó este jueves en Luzu TV. Fue durante “El Show del Verano”, el programa que conducen Florencia Peña y Marley. En plena transmisión, Peña interrumpió la charla y dijo que había muerto el papá de Messi. Lo hizo mientras recibía información de la producción y sin que existiera una confirmación oficial.
La frase cayó como una bomba. En la mesa hubo sorpresa y dudas. La propia conductora preguntó qué había pasado y pidió más datos. Pero la noticia ya había salido al aire. Bastaron pocos segundos para que el recorte empezara a circular en X, Instagram y otras plataformas.
La escena tuvo todos los ingredientes de la comunicación desbordada: una versión sensible, una figura global, un Mundial en marcha y la emoción reciente de Messi después de convertir ante Argelia. El capitán argentino había llorado tras su gol y luego explicó que atravesaba días difíciles por una situación personal, ajena a lo deportivo. Esa frase abrió una zona de especulaciones sobre la salud de su padre.
Un día antes, Eduardo Feinmann había contado en Radio Mitre que Jorge Messi no estaba bien de salud y que atravesaba un problema delicado desde hacía meses. Esa información no hablaba de una muerte, pero alimentó la preocupación. Después, las redes hicieron el resto. El rumor encontró terreno fértil y empezó a correr sin freno.
A los pocos minutos del anuncio en Luzu, la propia Florencia Peña se retractó. Reconoció que la versión no estaba confirmada y pidió disculpas. Desde la producción también admitieron que habían difundido el dato antes de terminar de chequearlo. La explicación llegó tarde: el video ya era tendencia y la indignación crecía.
Nicolás Occhiato, dueño de Luzu TV, salió a despegarse del episodio. Dijo que lo ocurrido al aire lo indignaba y que no representaba la forma en que quería comunicar desde su canal. También adelantó una revisión interna y habló de una sanción contundente. Para Occhiato, fue un error inadmisible.
En paralelo, periodistas cercanos al entorno de Messi también salieron a desmentir la versión. Ángel de Brito afirmó que Jorge Messi seguía con vida y que atravesaba un problema de salud. La aclaración ayudó a frenar la noticia falsa, pero no alcanzó para bajar la tensión.
Finalmente, la familia Messi difundió un comunicado para ordenar la información. Confirmó que Jorge atraviesa una situación de salud, que está bajo seguimiento médico y que se recupera con una evolución favorable dentro del cuadro que presenta. No dio detalles sobre el diagnóstico ni sobre el tratamiento.
El comunicado también tuvo un tono de enojo. La familia expresó su malestar por la falta de sensibilidad con la que se trató una situación privada. Y dejó una advertencia clara: sólo los familiares cercanos cuentan con información precisa sobre el estado de Jorge Messi.
La familia pidió responsabilidad, prudencia y humanidad. También remarcó que cualquier novedad será comunicada por canales oficiales. Fue una forma de cerrar la puerta a la maquinaria de versiones que, durante unas horas, convirtió un problema de salud en una falsa noticia de muerte.
El episodio dejó expuesto el costo de la velocidad. En la carrera por llegar primero, un rumor sin chequeo se transformó en una noticia falsa sobre una persona internada y una familia atravesada por la angustia. El caso tuvo desmentida rápida, disculpas públicas y promesa de sanciones. Pero también dejó una marca más incómoda: la confirmación de que, cuando la información viaja sin freno, la verdad suele llegar corriendo de atrás.




