El ITCRM está desactualizado. Un economista puso en valor el IPC que el Gobierno ocultó y se asemeja a los valores anteriores a la convertibilidad.
El gobierno de Javier Milei presenta sus particularidades las cuales deberá afrontar y resolver el próximo ciclo político, que incluso puede llegar a ser él mismo si es que resulta reelecto. En ese sentido, una de los más importantes es el atraso cambiario, el cual se presenta como más profundo que el registro oficial y por el que el dólar está a un nivel similar al del 2001, previo al estallido social.
Para mostrarlo, lo identifican a través del movimiento del Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM), que es presentado por el Banco Central. Este muestra la medición de competitividad-precio de la economía argentina ante sus principales socios comerciales.
Para calcularlo, recurre a dos parámetros metodológicos. Por un lado, pondera por comercio exterior. Esto refleja que cada peso asignado a cada país en la canasta (Brasil, la zona euro, EE.UU., China) se define en función de la participación de dicho socio en el comercio internacional de bienes de Argentina (exportaciones más importaciones).
El otro parámetro es el ajuste por inflación. Con este, se multiplica el tipo de cambio nominal bilateral por la tasa de finalización del socio extranjero y se lo divide por el IPC de Argentina.
En este sentido, el ITCRM que publica el Banco Central se ubicó en 84,85 puntos el 4 de junio de 2025. Es sabido que el BCRA usa el IPC oficial vigente, el cual está desactualizado porque en la economía argentina tiene mayor peso en el bolsillo las tarifas y el servicio de transporte público.
Es por eso que el economista Alejandro Gay hizo el cálculo con aquel IPC que Milei quiere ocultar. Así, el ITCRM bajó a 71,4 puntos en mayo 2026, siendo menor en lo que va de junio 2026.
El economista corrigió el número oficial mediante la actualización de la canasta del IPC que incorpora los ponderadores de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGH) 2017-2018 del Indec. El nuevo IPC no se publicó en enero pasado pese a estar listo porque el Gobierno asó lo quiso: la inflación le iba a dar más alta.
La explicación es clara. Según muestra Gay, esos 71,4 puntos son similares a los 69,2 puntos registrados en diciembre de 2001, previo al estallido de la convertibilidad.




