El gobernador de Córdoba tomó esta medida tras que su ministro de Seguridad denunciara una escucha ilegal mientras hablaba con un periodista. Apuntan a las mafias del crimen organizado
El gobernador Martín Llaryora les ordenó cambiar el teléfono celular a todos sus ministros luego de de que Juan Pablo Quinteros, quien encabeza Seguridad, denunciara haber sido víctima de una escucha ilegal. El hecho ocurrió mientras Quinteros mantenía una conversación telefónica con un periodista del diario La Voz del Interior.
Según le indicaron a Mosca, tanto el ministro como el periodista notaron voces ajenas, una femenina y otra masculina, interviniendo en la conversación y refiriéndose al contenido.
Quinteros negó la participación de organismos oficiales y responsabilizó a mafias del crimen organizado. Además, insistió en que su teléfono resulta difícil de intervenir y descartó que la inteligencia nacional estuviera implicada.
El temor a que la información sensible de las conversaciones del gabinete sea utilizada llevó a Llaryora a ordenar el reseteo total de las comunicaciones. Para el gobernador, el espionaje podría ser parte de una represaría del narcotráfico por las acciones que está llevando adelante la Fuerza Policial Antinarcotráfico de esa provincia.







