Las diferencias por quiénes lideran algunas de las comisiones generó nuevas tensiones en el bloque. Las denuncias cruzadas.
La interna del Partido Justicialista sumó un nuevo capítulo en los últimos días cuando los legisladores de Fuerza Patria se reunieron en el Senado de la provincia de Buenos Aires con el fin conformar las comisiones que se encuentran paralizadas en esa cámara. Como respuesta a las diferencias entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner, hubo gritos, insultos y chicanas.
El encuentro se produjo días más tarde que la titular del Senado, Verónica Magario, haya establecido la integración de todas las comisiones, sin la de Reforma Electoral. Esto despertó la polémica por la titularidad de las comisiones de Legislación General, Asuntos Constitucionales y Acuerdos (ACA) y Presupuesto.
Cada comisión tiene que votar a su titular, aunque la tendencia indica que el que figura primero en la lista es quien ocupará el cargo de presidente de ese cuerpo interno. En la primera ubicó a Germán Lago, de MDF; en la segunda a Malena Galmarini, del Frente Renovador; y en la tercera al camporista Emmanuel González Santalla.
Entonces, desde el FR y el kirchnerismo señalaron que esas no eran sus pretensiones. El presidente del bloque, Sergio Berni, así lo dejó manifestado en una lista que elevó a Magario. Pidió a los otros 23 senadores que le transmitieran sus comisiones de preferencia y cuatro integrante del MDF no pidieron ninguna.
En una nota que envió al bloque, Berni remarcó que la postura de esos cuatro integrantes se dieron porque hay “decisiones concretas que obedecerán a sus propias consideraciones políticas” y destacó la importancia de la bancada de actuar “como un solo cuerpo orgánico, sin fisuras y sin contratiempos” porque “un bloque ordenado es el mejor aporte que podemos hacer al proyecto político del gobernador Kicillof”.
La lista de Berni postulaba a Magario en lugar de Lago, que lo quería Galmarini. La Cámpora, a su vez, quería controlar la comisión que se encarga de seleccionar jueces.
Dentro del bloque miraron de reojo a Berni por haber tomado una postura que generó ruido interno “innecesario”, sobre todo porque la comisión de ACA funcionó de forma correcta con González Santalla, según su visión. Señalaron que en un año se avanzó con la cobertura de ma´s de 400 vacantes judiciales.
Con acusaciones del kirchnerismo y del Frente Renovador sobre que Magario no cumple con un acuerdo, el jueves pasado se reunieron en el palacio legislativo y hubo cruces fuertes durante más de tres horas.
La reunión contó con todos, salvo con Pedro Borgini, que se encontraba en Córdoba, en el congreso de FATSA. Tampoco estuvo Magario. El bloque puede partirse, advierten, si la vicegobernadora no da marcha atrás con las designaciones que despertaron polémica.




