El macrista Darío Nieto reclamó una respuesta pública más contundente. En el PRO empieza a incomodar el costo político de quedar asociado al escándalo.
La tensión entre el PRO y La Libertad Avanza sumó otro capítulo. Darío Nieto, uno de los dirigentes más cercanos a Mauricio Macri en la Ciudad, salió a pedirle a Manuel Adorni que dé explicaciones públicas más contundentes sobre la causa que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito. El reclamo cayó mal en el entorno libertario porque expuso un malestar que hasta ahora el macrismo venía manejando con mayor cautela.
Nieto evitó pronunciarse sobre la culpabilidad del vocero presidencial, pero planteó que un funcionario que construyó parte de su perfil político denunciando a “la casta” no puede responder con silencios o evasivas frente a una investigación judicial. En el PRO interpretan que el Gobierno está subestimando el impacto político del caso y creen que las explicaciones oficiales hasta ahora fueron insuficientes.
La declaración también dejó al descubierto la incomodidad creciente dentro del macrismo. Aunque el PRO mantiene acuerdos parlamentarios y electorales con los libertarios, varios dirigentes amarillos observan con preocupación el desgaste que podría generar quedar pegados a un escándalo de corrupción en medio del ajuste.




