Raquel Granados, intendenta de Granados, distrito desvastado por la inundación y destacado por las precarias condiciones de vida de los vecinos. El clan familiar y sus vínculos con el gobernador Osvaldo Jaldo.
La provincia de Tucumán atraviesa momentos de controversia a raíz de una serie de denuncias contra una intendenta por una propiedad de lujo en un exclusivo barrio privado, tal como ocurrió con el ahora ex jefe de Gabinete Manuel Adorni.
Se trata de Raquel Graneros, quien conduce el Municipio de Graneros. De acuerdo a la información difundida en el programa El Avispero, la mujer compró una lujosa propiedad en el barrio privado de Yerba Buena.
La polémica radica en que, mientras Graneros se caracteriza por ser un lugar marcado por las carencias en la provincia, la intendenta vive una realidad paralela a su pueblo. Según datos de la UCA, el departamento sueño es el más pobre de todo el territorio tucumano.
El periodista José Sbrocco remarcó a principios de mes que la jefa comunal habría adquirido una vivenda ubicada en el barrio privado Las Yungas, uno de los complejos residenciales más exclusivos de la provincia.
En ese sentido, detalló que la propiedad está construida sobre dos terrenos ubicados en el sector 12 del country, correspondientes a los lotes 70 y 71. Según trascendió, la operación se habría concretado cerca del primer aniversario de su gestión en el municipio, en octubre de 2024.
Por otro lado, señalaron que la cotización de la mansión rondaría con una cotización de mercado de entre 1 millón y 1,2 millones de dólares. En el programa televisivo indicaron que el pago se habría realizado únicamente en efectivo en una sucursal del Banco Galicia, además de que no se hallaron registros de créditos hipotecarios vinculados a la funcionaria en el Banco Central.
La lujosa vivienda tiene 600 metros cuadrados y se encuentra a más de 130 kilómetros de distancia de su lugar de trabajo.
En la denuncia también se vio salpicado el secretario de Hacienda de Graneros, Ariel Mendelek, quien habría participado en el traslado de parte del dinero utilizado para concretar la operación.
Una parte del valor total del inmueble se habría pagado a través de seis cuotas mensuales de 50 mil dólares cada una. Vecinos del country cuentan que la intendenta usa la propiedad durante los fines de semana, mientras que las expensas rondaría el millón de pesos por mes.
En GPS, por América TV, agregaron que la funcionaria cuenta con un sueldo que rondaría los $3 millones lo cual no condice con la millonaria compra que realizó en el barrio privado.
La denuncia fue impulsada por el legislador Manuel Courel, el concejal de Simoca Luis Escobar y el dirigente Luis Augier. La investigación recayó en el fiscal Diego Hevia, hijastro del fallecido fiscal Guillermo Herrera, a quien se auditó, se inició juicio político y que fue conocido por su pericia para archivar causas contra el poder y sobreseer hijos de ministros alperovichistas. En ambos casos, son cercanos del ministro Público Fiscal Edmnudo Jimenez.
En Graneros, más del 50% de la población subsiste bajo la línea de la pobreza y carece de servicios básicos e indispensables como suministro eléctrico regular o agua potable de red.
La familia Graneros maneja la gestión comunal desde 2003, con un “sistema monárquico” que inició el padre de Raquel, Roque Graneros, quien ya falleció, y luego continuó su madre y actual legisladora Alejandra Cejas. Más tarde, derivó en la conducción de la actual intendenta.
Además, el hermano de la jefa comunal, Roque Alejandro Graneros, fue designado por el gobernador Osvaldo Jaldo como secretario de Estado en el Ministerio del Interior en 2025, una semana antes que el Poder Ejecutivo firmara un decreto para prohibir nuevas incorporaciones a la función pública.




