El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea dio lugar, en apenas cinco días, a un escenario favorable para la Argentina. El Gobierno nacional indicó que ya se obtuvo la primera emisión de un certificado para exportar miel al continente europeo con arancel cero. Sin embargo, pese a lo positivo de la noticia, por la desmantelación del INTI corre peligro la posibilidad de exportar este producto.
El certificado que obtuvo la Argentina tiene que ver con un cargamento adquirido por un importador de Alemania por un peso neto de 20.986 kilos, que fueron despachados por una firma de Concordia, Entre Ríos.
La miel tiene para ese destino una cuota de 45 mil toneladas. Antes, ingresaba con un arancel del del 17,3% y ahora es de 0%.
“Camino a EE.UU. con el Presidente @JMilei y @LuisCaputoAR para participar de la Conferencia Global del Milken Institute, recibimos la excelente e histórica noticia que hoy se emitió el primer certificado que viabiliza el uso de cuotas otorgadas por la UE al Mercosur”, expresó el canciller Pablo Quirno en su cuenta de X.
“Nuestra primera certificación es una exportación de miel desde Concordia, Entre Ríos, hacia Europa. Lo que hasta el 30 de abril ingresaba con un arancel de 17,3%, partió hacia el mercado europeo con un arancel del 0%. Más exportaciones, más producción, más empleo para las provincias. El Acuerdo Mercosur – UE es una realidad federal y está en marcha”, sumó.
Argentina es el cuarto exportador de miel a nivel mundial y aproximadamente el 90% de sus ventas se distribuye en Estados Unidos, Alemania y España. Este producto es uno de los que tienen un sistema de cuotas para todo el Mercosur.
Mientras se celebra el acuerdo con la UE, las empresas exportadoras de miel tienen una preocupación. Es que el 20 de julio próximo entra en vigencia una normativa de la Unión Europea que generará problemas en el sector.
Se trata de la prohibición, a través del Reglamento 3190, del uso de la sustancia química Bisfenol A (BPA), que es utilizado como pintura en materiales que se encuentran en contacto con alimentos tales como latas o tambores.
La medida se tomó porque consideran que son dañinos para la salud. La Argentina exporta la miel en tambores, por lo que las operaciones podrían verse frenadas.
La normativa fue aprobada en 2024 y la Argentina logró aplazar la fecha en la que entrara en vigor para julio de este año. Desde el sector hay enojo porque dicen que Senasa no buscó alternativas para conseguir una pintura nueva y consideran que ya no hay tiempo ni posibilidades de pedir otra prórroga.
Hasta que se desmantelara el Programa Apícola, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) estaba trabajando en encontrar una pintura que pueda ser utilizada en los tambores para así poder exportar sin problemas.
A través de un trabajo en conjunto con Senasa, el INTI se encargaba de auditar los procesos, realizar ensayos físicos y químicos y certificar que los tambores estuvieran aptos de acuerdo a los estándares internacionales. De esta forma, se evitaba que hubiera una contaminación por residuos o metales pesados, por los cuales Europa rechaza exportaciones.
En 2025, las exportaciones de miel a la Unión Europea representaron 70 millones de dólares. Los países a los que más se vendió fueron España, Italia, Alemania, Bélgica, Francia y Suiza. Las firmas exportadoras son más de 20 y menos de 10 serían las que estarían en problemas con la nueva normativa.




