La secretaria general de la Presidencia quiere bloquear la designación del juez a la Corte Suprema para que no le complique su situación judicial en las causas que enfrenta el Gobierno.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, le puso la bolilla negra al juez Mariano Borinsky, luego de su reunión con el asesor presidencial Santiago Caputo, con quien está enemistada.
El encuentro a la vista de todos entre el magistrado, enojado después de que hundieran su proyecto de reforma del Código Penal, y Caputo se dio en Casa Rosada el viernes 10 de abril.
Si bien se especuló que se vieron las caras por la negociación del gobierno con un sector de Comodoro Py, liderado por Ariel Lijo, para completar las vacantes de la Corte, lo cierto es que a la hermana del Presidente le bastó para bajarle la barrera.
Lijo, Borinsky, Marcelo Martínez de Giorgi y María Romilda Servini buscan escalar en el Poder Judicial con la concentración de las causas que más complican al Gobierno: la estafa $LIBRA, los escándalos de Manuel Adorni y las coimas de la Andis, que golpean directamente a Karina.
Por ese motivo, el encuentro de Borinsky con Santiago Caputo representa una situación incómoda para el ministro Juan Bautista Mahiques, elegido por Karina para que frenara esas causas y con la promesa de que los postularían a la Procuración General de la Nación.
A su vez, Lijo, que tiene las causas de Adorni, también apunta a quedarse con el cargo que oupa Eduardo Casal de forma interina desde 2016 en la Procuración.




