Así lo aseguró Gustavo Idígoras a Mosca. Dicen que el grupo Méxicano se bajó de la compulsa porque no confia en “el proceso político del país”.
La empresa mexicana Grupo México del magnate Germán Larrea se bajó del proceso de licitación del Belgrano Cargas, una de las privatizaciones más importantes que impulsa el Gobierno. En paralelo, fuentes aseguran que los trenes de cargas fueron “rifados” a los cerealeros, aunque desde el sector desconocen esa información y dicen que el proyecto está verde.
El holding mexicano era el preferido de la administración de Javier Milei para quedarse con el negocio del ferrocarril más importante de la Argentina.
En diálogo con Mosca, Rubén “Pollo” Sobrero, secretario General de la Unión Ferroviaria Línea Sarmiento, dijo que “los mexicanos, que tenían un negocio grande con Belgrano Cargas, se fueron porque no confiaban en el proceso político del país”. Luego, aseguró: “La carga ya está rifada a las cerealeras”.
En ese marco, el titular de la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara), Gustavo Idígoras, le indicó a este medio que desconoce tal información, porque “faltan los pliegos”. De esa forma, remarcó que “una vez que se publiquen, vamos a ver si están dadas las condiciones para presentarse”.
Y continuó: “En varias oportunidades, este grupo mexicano había presentado su interés en participar no solamente en Belgrano Cargas, sino en todas las líneas de cargas de la Argentina. Todo depende de las condiciones que tenga para el consorcio cerealero”,
En la misma línea, una persona importante del sector habló con Mosca y advirtió que el Gobierno “no transmitió ningún tipo de decisión”. Por otro lado, señaló que generan el 85% de la carga de Belgrano Cargas y que les “interesa mucho invertir en el tren para el desarrollo federal integral”.
Mientras fuentes técnicas indican que solo hay un borrador para privatizar el Belgrano Cargas, figuran como potenciales interesados la china Cofco, que cuenta con nueve plantas de acopio, tres de molienda y una de biodiesel; como así también Aceitera Genera Deheza (ADG), de la familia Urquía que administra el Nuevo Central Argentina (NCA), y un consorcio conformado por las terminales nucleadas en Ciara.
La infraestructura ferroviaria es el gran problema sobre la viabilidad económica del negocio. La única sección que mantiene niveles aceptables de operación es el tramo que conecta Güemes y Timbúes, luego de que fuera reconstruido con financiamiento chino en la gestión de Alberto Fernández.
En La Libertad Avanza desconfían de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), que cuenta con los principales jugadores del negocio exportador. Creen que representan al “status quo” histórico que durante décadas influyó sobre la política agropecuaria nacional.




