Ambos estudios jurídicos abrieron departamentos específicos constituidos por decenas de abogados para asesorar exclusivamente sobre los regímenes de incentivos a las grandes inversiones.
Los grandes empresarios vieron en el RIGI -y con el Súper RIGI aún más- una excelente oportunidad para volcar sus negocios y obtener beneficios fiscales que de otra forma no hubieran conseguido. Muchos de ellos, cercanos al presidente Javier Milei, se apoyaron en abogados “especialistas” para resguardarse de problemas legales a futuro.
El perdón impositivo para inversiones del RIGI y Súper RIGI fueron hechos a medida para las multinacionales. En paralelo, firmas grandes de capitales nacionales aprovecharon el remate de empresas del Estado.
Mientras hoy disfrutan de negocios que le salieron redondos, consultoras y economistas opositores explican que se avecinan tormentas para gobiernos futuros y riesgos de litigio en tribunales internacionales. Los beneficios impositivos se contraponen con las carencias de una población que marcha por salarios, salud y educación de calidad.
El Gobierno ya aprobó 16 proyectos del RIGI. De esos, nueve son de mineras multinacionales y 4 de petroleras. Esas compañías invierten en el mundo, tienen fortunas y no cuentan con ayuda fiscal.
La secretaria de la Presidencia, Karina Milei, se reunió en San Juan con varias empresas mineras, algunas de ellas con RIGI aprobado. Las que recibieron el visto bueno fueron Río Tinto, Galan Lithium, la canadiense Mc Ewen Copper, Barrick Mining, Abra Silver, Ganfeng Lithium, America Lithium y JEMSE.
Algunas de esas empresas contrataron a estudios de abogados para las gestiones con el Gobierno. Incluso, hay quienes abrieron divisiones especiales para los negocios mineros del RIGI.
Por caso, Martínez de Hoz & Rueda es el buffete que está de moda. Liderado por José Alfredo hijo, heredero del ex ministro de Economía durante la dicturadura, es asesor legal de la Cámara de la Industria del Petróleo y de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos desde los 90 hasta ahora. La empresa de la que salió su padre, Acindar, también recibió un RIGI.




