Se llama Guillermo Rauch, su empresa vale USD 9.300 millones, triplicó ingresos y sale a colocar deuda en Nueva York.
Guillermo Rauch no es un nombre que circule en la conversación pública argentina. No sale en la tele. No opina de política. No pisa foros locales. Sin embargo, está a punto de hacer sonar la campana en Wall Street con una de las empresas tecnológicas más influyentes del mundo.
Nació en Lanús. No terminó el secundario. Y desde ahí construyó una de las piezas más usadas de internet sin que casi nadie lo registre.
Rauch es el fundador de Vercel y el creador de Next.js. Dicho en criollo: diseñó el esqueleto invisible sobre el que funcionan miles de páginas y aplicaciones que se usan todos los días. Plataformas como Netflix, TikTok, OpenAI o Notion corren, en parte, sobre esa base.
No es una app. No es una red social. No es algo que se descargue. Es más profundo: es la infraestructura que permite que todo eso exista y funcione rápido. Una especie de sistema nervioso del mundo digital moderno.
Vercel, la empresa que armó alrededor de esa tecnología, hoy está valuada en 9.300 millones de dólares. En el último año, además, pegó un salto fuerte: sus ingresos pasaron de 100 a 340 millones de dólares. Se triplicaron en doce meses.
El dato más fuerte es el que viene. La compañía ya tiene en la mira su salida a bolsa. El IPO está previsto para 2027. Si se concreta, Rauch va a quedar en el centro de una de las historias tecnológicas más grandes nacidas en Argentina en décadas.
El contraste es llamativo. Mientras en el país la discusión gira en torno a la falta de dólares, el crédito o la caída del consumo, uno de los argentinos con mayor impacto global en la economía digital avanza casi en silencio.
No es el típico caso del emprendedor que arma una app y la vende. Es otra escala. Rauch construyó una capa sobre la que se montan miles de negocios en todo el mundo. No compite en el mercado: lo hace posible.
Desde Lanús a Wall Street, sin escala en el radar local. Un recorrido que dice tanto sobre el talento que se produce en Argentina como sobre lo poco que se lo reconoce cuando juega en las grandes ligas.




