Nueve representantes del Congreso mostraron que su visión es distinta a la de Javier Milei, quien tildó a Lula da Silva de “ladrón” y “corrupto”, motivo por el cual se quebró la relación desde julio pasado.
Nueve legisladores opositores argentinos viajaron a Brasilia con el fin de restablecer la relación bilateral y transmitir a autoridades locales que su visión hacia Lula da Silva en el Congreso y en la dirigencia nacional no es la misma que tiene Javier Milei.
La comitiva incluyó diputados y senadores de siete bloques parlamentarios. Ellos fueron Germán Martínez, Nicolás Massot, Maximiliano Ferraro, Martín Lousteau, Esteban Paulón, Victoria Tolosa Paz, Oscar Herrera Ahuad, Eduardo Falcone y María Florencia López.
En el encargado de organizar el encuentro fue Massot. Martínez, en diálogo con Mosca, reveló quela reunión fue “muy buena” y quedaron con altas expectativas tras su visita al país brasileño.
Los argentinos tuvieron reuniones con referentes del gobierno de Brasil como el ministro Relaciones Institucionales, José Guimarães; el asesor internacional Celso Amorim; la vicecanciller María Laura da Rocha y el canciller Mauro Vieira.
Los legisladores argentinos aseguraron que las gestiones fueron un resultado de un gesto “hermandad y desagravio” tras el quiebre de la relación por los insultos de Milei en julio pasado. Entonces, dijo que Lula era un “ladrón” y “corrupto” en el marco de un acto político en San Pablo.
Los funcionarios del Planalto y diplomático de Itamaraty reconocieron que tienen interés en recomponer el vínculo, pero advirtieron que no habrá una decisión o normalización diplomática por el retorno del embajador Julio Bitelli, quien fue llamado a consultas, hasta luego de los comicios presidenciales de Brasil del próximo 4 de octubre para no interferir en la campaña electoral.
Entre los temas que se charlaron se destacaron abordajes clave en el marco de una agenda bilateral futura: la preocupación del país vecino por el desfinanciamiento del sistema nuclear argentino, la cooperación en defensa de la democracia y la regulación de la IA. Una comitiva brasileña vendría al país tras los comicios.
“Brasil goza de una confianza del mercado que Argentina no tiene, ellos aumentaron el empleo 14% y nosotros caímos 4%, e n Brasil ha crecido la inversión extranjera con Lula Da Silva hasta los US$ 160.000 millones mientras en la Argentina, con Javier Milei, hemos caído US$ 1.000 millones entre llegadas y partidas”, había dicho días atrás el organizador de la reunión, Massot.
“Las reservas el banco central brasileño son del 10% del PBI nacional mientras que aquí tenemos guardado apenas el 1% del PBI nacional. Nos pasan el trapo”, apuntó el legislador nacional por la provincia de Buenos Aires.
“La política exterior argentina no puede quedar sujeta a las afinidades personales de un presidente. Brasil es nuestro principal socio comercial y geopolítico. La prioridad de nuestro país debe ser fortalecer esa alianza, no atacarla y destruirla”, instó.






