La directora gerente del FMI eligió despedirse de la Argentina en el lugar donde el Gobierno deposita buena parte de sus expectativas de generación de dólares. Antes de partir rumbo a Montevideo, Kristalina Georgieva recorrió este martes las instalaciones de YPF en Vaca Muerta junto al presidente de la petrolera, Horacio Marín, y el ministro de Economía, Luis Caputo.
La foto resume el mensaje político de una visita tan breve como intensa. Con casco, mameluco y lentes de seguridad, Georgieva observa los tableros de control de la operación no convencional mientras Marín le explica el funcionamiento del yacimiento. Caputo acompaña la recorrida en un escenario que el Gobierno presenta como la gran apuesta para sostener el ingreso de divisas de los próximos años.
La agenda de la titular del Fondo fue una maratón. Apenas aterrizó en Buenos Aires fue directamente al Ministerio de Economía, donde mantuvo una reunión con Caputo y el gabinete económico. Desde allí encabezó una conferencia de prensa y luego cruzó a la Casa Rosada para reunirse con Javier Milei en un encuentro reducido que más tarde se amplió al resto del gabinete.
La jornada siguió sin pausas. Por la tarde dio una clase magistral ante estudiantes en el Palacio Libertad y por la noche compartió una cena con empresarios en el Palacio Duhau, donde volvió a defender el rumbo económico del Gobierno y destacó el programa acordado con el organismo.
Este martes cambió el traje por la ropa de seguridad industrial y viajó temprano a Neuquén para conocer Vaca Muerta. El destino no fue casual. La formación de shale es considerada por el Gobierno como el principal motor para incrementar las exportaciones energéticas y una de las fuentes de dólares con las que espera aliviar la restricción externa en los próximos años.
La recorrida también dejó una impresión difícil de pasar por alto. A sus 74 años, Georgieva mantuvo un ritmo que sorprendió incluso a varios funcionarios. En menos de dos días encadenó reuniones políticas, actividades públicas, encuentros con empresarios, una clase abierta y un viaje a Neuquén antes de continuar su gira hacia Montevideo. Una agenda que pocos aceptarían sin mostrar señales de desgaste.
El paso por Vaca Muerta tuvo además una carga simbólica. El FMI no suele incorporar este tipo de visitas técnicas en las agendas de sus máximas autoridades. Que Georgieva eligiera cerrar su estadía en el principal proyecto energético del país funciona como un respaldo al diagnóstico oficial: que la energía, junto con la minería y el agro, será la principal fuente de divisas para sostener el programa económico de Milei.
Con la escala neuquina concluida, Georgieva abordó su vuelo hacia Uruguay. Fueron menos de 48 horas en la Argentina, pero suficientes para dejar una señal política en cada una de las estaciones del recorrido: Economía, Casa Rosada, empresarios, estudiantes y, como último destino, el lugar donde el Gobierno apuesta a perforar no solo la roca, sino también la histórica escasez de dólares.




