Más de $11.700 millones fueron catalogados como “aportes a actividades no lucrativas” y otros $1.200 millones para municipios. Los siete diputados misioneros luego acompañaron el proyecto impulsado por Milei.
El gobierno de Javier Milei giró $13 mil millones a Misiones pocos días antes de la votación de la reforma de la Ley de Glaciares en Diputados, una norma resistida por organizaciones ambientalistas y sectores de la oposición. El dato quedó plasmado en un decreto firmado por el gobernador Hugo Passalacqua y publicado semanas después en el Boletín Oficial de la provincia.
La transferencia aparece en el Decreto 500/26, firmado el 31 de marzo y publicado el 13 de mayo en el Boletín Oficial N°16.591 de Misiones. Allí se ordena incorporar “la suma de $13.000.000.000” al financiamiento y al presupuesto vigente de la provincia.
Según detalla el texto oficial, la mayor parte de esos recursos, exactamente $11.798.818.687,05, fueron clasificados como “Aportes a Actividades No Lucrativas” destinados a “Programas a Implementar”. El resto, $1.201.181.312,95, se asignó a “Aportes a Municipalidades y otros entes comunales”, bajo el concepto “Inversión de Infraestructura Consenso Fiscal”.
El movimiento presupuestario quedó bajo la lupa política porque se produjo en la previa de una votación sensible para el oficialismo nacional. La reforma de la Ley de Glaciares salió con 137 votos afirmativos y contó con el respaldo de los siete diputados misioneros.
Entre quienes acompañaron el proyecto estuvieron los renovadores Oscar Herrera Ahuad, Alberto Arrúa, Daniel Vancsik y Yamila Ruiz. El apoyo resultó clave para que el Gobierno pudiera avanzar con una iniciativa que había despertado fuertes cuestionamientos de organizaciones ambientales y sociales.
En la oposición interpretan el giro como parte del esquema de presión financiera que la Casa Rosada mantiene sobre las provincias. La lógica, sostienen, se volvió recurrente desde la llegada de Milei al poder: los fondos discrecionales aparecen para los gobernadores que acompañan las leyes del oficialismo y desaparecen para quienes confrontan.
La relación entre Nación y las provincias se convirtió en una negociación permanente donde los recursos funcionan como una palanca política. En ese tablero, Misiones logró mantener un vínculo relativamente estable con la Casa Rosada mientras otros gobernadores quedaron directamente aislados financieramente.
El decreto de Passalacqua pasó casi inadvertido hasta ahora. Pero el detalle de las partidas y la cercanía con la votación volvieron a poner el foco sobre el mecanismo de premios y castigos que atraviesa la relación entre Milei y los mandatarios provinciales. Como un sistema de esclusas, los fondos se abren o se cierran según el comportamiento legislativo.




