lunes, 16 febrero 2026

El PRO contra Lousteau trás sus acusaciones a Macri: “Formaste parte de nuestro gobierno”

El radical acusó al ex presidente de utilizar la política para hacer negocios.

Referentes del PRO reaccionó a las declaraciones del Martin Lousteau y salieron a pegarle. El presidente de la UCR en una entrevista con Radio 10 afirmó que Mauricio Macri direccionó lo votos de su partido por interés relacionados a negocios.

“Es algo obvio, está a la vista del público. A Macri si le entregan negocios o consigue lo que quiere, entonces está en contra de los jubilados y de las universidades. En cambio, si no le dan cosas, está a favor de los jubilados y de la educación”, aseguró el Presidente de la UCR, quien calificó como “pornográfico” este accionar.

Uno de los que salió a responderle fue Cristian Ritondo, quien sostuvo que Lousteau se está acercando cada vez más al kirchnerismo. “Hay un desembarco de Martín en el kirchnerismo. Acá preferimos estar siempre del lado de la coherencia y el cambio”, lanzó el jefe de la Cámara de Diputados en su cuenta de X.

María Eugenia Vidal por su parte afirmó que Mauricio Macri “elevó al país al nivel más alto en el ranking de transparencia mundial”. Además, agregó: “El ego de Martín Lousteau le hizo mucho daño a la Argentina y al radicalismo. Se entiende por qué cada vez menos gente lo respeta”.

En tanto, la vicepresidenta del PRO e intendenta de Vicente López, Soledad Martínez, remarcó que la banca de Lousteau “la ganó gracias a Macri” y afirmó que no tiene registrado “algo bueno que haya hecho por la Argentina”.

Otro que salieron a repudiar las declaraciones fueron Silvia Lospennato y Guillermo Dietrich. Lo que Juan dice de Pedro, dice más de Juan que de Pedro”, publicó la diputada. Mientras que el ex Ministro de Transporte remarcó que, cuando era parte del Gobierno, Lousteau nunca comentó algo similar. “Formaste parte de nuestro gobierno. ¿Viste alguna vez algo que te hiciera pensar que nos comportáramos de esa manera?”, deslizó.

El comentario de Lousteau se da luego de la llegada funcionarios macristas a la secretaría de Energía, algo que le daría al expresidente el control de esa área. Esto es leído como una contraprestación con el Gobierno por el apoyo que dio el líder de los amarillos en los vetos presidenciales.

Compartir

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Te puede interesar
TAMBIÉN

El servicio de limpieza de Salto Grande y la trama que conecta a Reidel, el PRO y una empresa que se repite

La misma estructura empresaria señalada en la polémica por contrataciones en Nucleoeléctrica aparece como proveedora en la represa binacional. Detrás del servicio de limpieza, una red de sociedades, vínculos políticos y contratos que vuelven a cruzar energía, negocios y poder

El hombre que no habla: Ignacio Devitt, el silencioso de la mesa política del gobierno

El hombre que no habla: Ignacio Devitt, el silencioso de la mesa chica que cuidó la reforma laboral En la política argentina siempre hay un personaje que no sale en las fotos pero aparece en todas las decisiones. En el Gobierno de Javier Milei, ese lugar lo ocupa Ignacio Devitt. Secretario de Asuntos Estratégicos, nombre técnico para una función política muy concreta: ordenar, monitorear y asegurarse de que las cosas sucedan sin ruido. Mientras otros discutían en público, él contaba votos en privado. Devitt es, probablemente, el menos conocido de la mesa política que siguió de cerca la aprobación de la reforma laboral. Una mesa heterogénea, donde conviven estilos y roles muy distintos. Karina Milei como vértice del poder real, obsesiva del control político. Manuel Adorni como vocero y escudo mediático. Martín y “Lule” Menem como operadores parlamentarios con oficio heredado. Y, detrás de todos ellos, Devitt, el funcionario que aparece cuando hay que cerrar. En un gobierno donde la visibilidad suele ser sinónimo de influencia, Devitt construyó exactamente lo contrario. Su capital político es la discreción. No polemiza, no filtra, no declara. En la Casa Rosada lo describen como un organizador. Alguien que traduce decisiones políticas en secuencias operativas. Quién llama a quién. Cuándo se negocia. Cuándo se espera. Y, sobre todo, cuándo no hablar. La reforma laboral fue su primera gran prueba. No por el contenido del proyecto, sino por la ingeniería política necesaria para que avanzara en un Congreso fragmentado y con aliados inestables. Mientras Adorni explicaba el rumbo en conferencias y los Menem tejían acuerdos legislativos, Devitt seguía el minuto a minuto del tablero. Su tarea era evitar sorpresas. En un oficialismo con pocos votos propios, eso equivale a evitar accidentes. En ese esquema, el secretario de Asuntos Estratégicos cumple un rol que en otros gobiernos ocupaban jefes de Gabinete o ministros políticos. Pero con una diferencia: sin estructura propia ni exposición pública. Su poder no surge del cargo sino de la confianza directa del círculo más cerrado del Gobierno, especialmente de Karina Milei, que privilegia perfiles ejecutivos antes que figuras con vuelo propio. El resultado es un funcionario difícil de encasillar. No viene del armado territorial ni del mundo mediático. Tampoco del sindicalismo o la rosca clásica. Su perfil encaja mejor en la lógica empresarial que Milei intenta trasladar al Estado: menos discurso, más ejecución. En la práctica, alguien que verifica que las órdenes se cumplan. En los pasillos del Congreso lo describen con una mezcla de curiosidad y alivio. Curiosidad porque pocos lo conocen realmente. Alivio porque, a diferencia de otros interlocutores del oficialismo, no suele sobreactuar posiciones ideológicas. Escucha, toma nota y vuelve con respuestas. En tiempos de política performática, ese estilo casi administrativo resulta exótico. La paradoja es que cuanto menos aparece, más crece su influencia. La aprobación de la reforma laboral consolidó una mesa política donde cada uno cumple un rol preciso: Karina decide, Adorni comunica, los Menem negocian y Devitt ordena. Un reparto de funciones que explica, en parte, cómo un gobierno sin mayoría propia logró avanzar con una de sus reformas más sensibles. En la Casa Rosada lo resumen con una frase simple: cuando el tema es delicado, aparece Devitt. Y cuando aparece Devitt, es porque alguien ya hizo las cuentas.

Radicales en modo doble discurso: rechazo mediático, voto afirmativo en el recinto

El bloque radical había marcado diferencias con la eliminación del régimen vinculado al estatuto del periodista, pero en el recinto acompañó el proyecto. El giro dejó expuesta la tensión entre el discurso público y la estrategia parlamentaria.