El empresario que se benefició con negocios durante el kirchnerismo operará también en otras rutas claves, como así también implementará distintas estaciones de peaje.
El gobierno de Javier Milei adjudicó la concesión de la Ruta Nacional 33 a la empresa CPS S.A, del empresario Cristóbal López, por unos 20 años. El acuerdo, que incluirá la implementación de estaciones de servicio, también cuenta con el permiso para trabajar en la Circunvalación de Rosario y un sector de la Ruta Nacional 9.
De esta forma, el empresario del negocio del juego, los medios de comunicación, el petróleo y la construcción durante los gobiernos kirchneristas contará con una concesión que abarca los 448 km de la Ruta Nacional 33, que va desde Trenque Lauquen hasta Rosario. Además, tendrá posesión de 50 km de la ruta 9 en el límite de Buenos Aires y Santa Fe, y la circunvalación de Rosario (A-008).
A su vez, el entendimiento lleva a CPC S.A. a tener la posibilidad crear nuevas cabinas de peaje y modernizar las que ya existen, con la incorporación de TelePASE. Así, podría concretar altas recaudaciones sin conocerse una planificación de retorno en obras.
Mientras el discurso de “casta” persiste en La Libertad Avanza, este acuerdo resulta un contradictorio, dado que Cristóbal López fue uno de los empresarios que más se beneficio durante gobiernos anteriores. En este caso, un nuevo negocio cayó en manos de uno de los mismos dueños de firmas de siempre.
De momento, no circuló ningún plan de trabajo oficial sobre cómo la empresa vial llevará adelante las obras para mejorar el estado de la Ruta Nacional 33.
De acuerdo a información difundida por medios de comunicación en julio de este año, López se quedó con la concesión del Tramo Portuario Norte de la Red Federal de Concesiones, que contempla parte de la ruta nacional 9, un tramo de la ruta 33 y la circunvalación de Rosario.
En la plataforma Contrat.Ar, se puede ver cómo la constructora del empresario propuso cobrar una tarifa de peaje de $1856 + IVA para operar un total de 528 kilómetros distribuidos en los tramos previamente mencionados.
Resultó ganador en la adjudicación tras imponerse por un corto margen a Panedile, de Hugo Dragonetti, que había ofertado $1.867. También tuvo una mejor oferta respecto de IEB Construcciones -ex Dycasa; de Juan Ignacio Abuchdid-, de Creditech, del Grupo Corven -de Leandro Iraola-; de Basaa, del cordobés Horacio Miró, ex funcionario de Juan Manuel de la Sota.
De todos modos, Grupo Corven se quedó con el Mediterráneo y el Portuario Sur, dos trazas que también estaban en juego. En total, son 1.209 kilómetros, de los cuales 591 km corresponden a la ruta 7, mientras que 81 km son de la ruta 35; 164 km a la ruta 9; y473 km a la ruta 188.
Horacio Miró, con Basaa, resultó ganador en el tramo Puntano, que incluye 720 kilómetros, los cuales mayormente están en la ruta 8, que va desde Pilar hasta Villa Mercedes, en San Luis, y el resto en pequeños tramos en Río Cuarto, Córdoba, además del empalme entre las rutas 8 y 9, en Buenos Aires.







