lunes, 10 agosto 2026

Toto Caputo al borde de pedir el segundo waiver al Fondo

En plena reunión con Mauricio Macri, el ministro admitió que está con los justo a nivel fiscal

Luis “Toto” Caputo quedó en una encerrona que lo deja a tiro de pedirle dos waivers al FMI: uno por las reservas y otro, que duele más, por incumplir la meta fiscal. La confesión ocurrió en el Newman, en una reunión discreta con Mauricio Macri.

Mientras el ex presidente le facturaba la falta de profesionalismo del gabinete, Toto blanqueó que los números no cierran y se quejó de que Santilli anda prometiendo fondos a los gobernadores con la caja que no tiene.

Desesperado por recaudar, Economía activó el modo “apriete”. El ARCA les reclamó a un conjunto de 20 firmas la suma de US$ 3.000 millones. Para eso, bloqueó la actualización de quebrantos tributarios y pretenden que las firmas paguen impuestos a las Ganancias ficticios. La propuesta castiga esencialmente a los principales inversores de Argentina.

Afuera, la magia tampoco aparece. La colocación de deuda local fue a tasa más cara que la de Jorge Macri y Pullaro. Tanto el mercado como el Fondo prefieren que el dólar escale a $1.700 antes de poner un centavo. Caputo grita en privado que “están locos”, pero con la inflación rebotando al 2,5%, se le acaban las cartas para sostener su plan.

Compartir

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Te puede interesar
TAMBIÉN

Repuntaron la industria y la construcción en junio: cómo le fue a cada rubro

La industria y la construcción mostraron crecimientos interanuales en junio y volvieron...

El nuevo Régimen Penal Juvenil debuta en septiembre pero las provincias advierten que no están listas para aplicarlo 

Las provincias a adaptar institutos, sistemas judiciales y dispositivos de reinserción. Advierten que faltan recursos, infraestructura y tiempo los lugares de detención que exige la nueva ley

Ley de Inviolabilidad: sospechan que hicieron copy paste de un decreto de Onganía

Zamora advirtió que el texto aprobado por el Senado fija como fecha de entrada en vigencia el 1° de julio de 1968. En el Congreso circula una explicación insólita: habrían copiado la fórmula de un decreto de la dictadura de Onganía y se olvidaron de cambiar la fecha.