lunes, 19 enero 2026

De los BRICS a la base en Ushuaia: un repaso de las concesiones de Milei a Estados Unidos

Desde que asumió Milei, la relación con Washington se volvió prioritaria. El gobierno tomó decisiones que favorecen los intereses de Estados Unidos en lo geopolítico, económico y militar, aunque hasta ahora los beneficios concretos para el país no son tan notables

En su llegada a la presidencia, Javier Milei dejó claro que Estados Unidos iba a ocupar un lugar central en su política exterior. Lo que antes era una estrategia de equilibrio entre distintos actores globales, hoy es un alineamiento sin matices. En Casa Rosada ven en Washington un socio ideal y en el “mundo occidental” una referencia política, económica e incluso “moral”.

Una de las primeras señales fue la decisión de no sumarse a los BRICS, pese a que la invitación al bloque ya estaba confirmada. En ese momento, el Gobierno argumentó que no quería quedar asociado a países “autoritarios”, pero lo cierto es que la salida implicó alejarse de potencias como China, India o Rusia, que representan una parte importante del comercio de nuestro país. Si bien esa maniobra fue bien recibida en tierras norteamericanas, hasta el momento no se traduzco en inversiones importantes como contrapartida.

En lo económico, las reformas impulsadas por el equipo del líder libertario van en la misma dirección. Muchos de los sectores apuntados por el RIGI —minería, energía, infraestructura— coinciden con el interés de grandes firmas estadounidenses. Desde la embajada celebraron este “nuevo clima de negocios”, pero lo cierto es que todavía no hay anuncios de inversión concretos por parte de Washington.

En el plano militar, una serie de episodios provocaron mucha controversia, con la visita del Comando Sur de Estados Unidos y la llegada de altos funcionarios militares estadounidenses. Estas reuniones dieron pie a acuerdos bilaterales que provocaron críticas relacionados a los intereses geopolíticos de Washingotn en la región. Esto incluye el anuncio de una base militar conjunta en Ushuaia. Muchos consideraron que este proyecto representaba una cesión de soberanía, especialmente porque Argentina era uno de los pocos países de América Latina sin presencia militar estadounidense permanente.

La concesión incondicional de Milei hacia Estados Unidos también se dio en los organismos internacionales. Argentina votó varias veces alineada con EE.UU. en temas delicados, como la guerra en Gaza o las sanciones a Venezuela. Esa postura generó tensiones con otros países y con bloques regionales donde Argentina solía tener voz propia.

Por otro lado, la afinidad ideológica con sectores conservadores estadounidenses también es evidente. Milei viajo varias veces a tierras norteamericanas, donde se lo vio sacarse fotos con figuras del trumpismo o participar en eventos libertarios. De hecho, por escándalo es el país que más visitó desde el comienzo de su gestión.

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