Se trata de Ariel García Furfaro, quien le vendió la mayoría del paquete accionario del laboratorio a Sebastián Daniel Nanini, ex abogado de Lázaro Báez.
Solicitaron reglas más claras y una visión federal para que se respete la soberanía provincial y no se perjudique al desarrollo de proveedores locales y las cadenas productivas regionales.
Juan Carlos Kategora era director titular de una escuela rural de Misiones, pero acumuló más de nueve años de licencias. En paralelo figuraba como empleado de la empresa provincial de energía, cobraba un adicional del 80% por zona desfavorable y mostraba viajes a Dubai, Abu Dabi y Aruba. El escándalo terminó en renuncia, sumario y denuncia penal.