viernes, 9 enero 2026

Se disparó la soja: el Gobierno celebra las inundaciones en Brasil y las lluvias en Uruguay

El Gobierno mira con buenos ojos las inundaciones que afectan a gran parte de Rio Grande do Sul, en el sur de Brasil, debido a que se disparó el precio de la soja en la Bolsa de Chicago, y se ilusiona con que alcance los US$500 por tonelada.

El dramático escenario brasileño hizo que el valor de la oleaginosa aumentara en las últimas jornadas de US$420 por tonelada a US$446, de acuerdo al último registro del martes. En paralelo, el país vecino podría perder un 15% de su cosecha, por lo que el precio escalaría aún más por la demanda internacional.

Al mismo tiempo que las inundaciones afectan a Brasil, en Uruguay también los eventos meteorológicos causan estragos. Es que se prevé que las lluvias impacten de manera negativa en los cultivos.

La ilusión del Gobierno y expectativa del campo

En enero de este año, el Gobierno contaba con un valor de la tonelada de soja a US$470 y, desde entonces, comenzó a experimentar una baja. Ahora, cuentan con la ilusión de alcanzar una cifra que ronde entre los US$500 y US$520 por tonelada. 

Al campo le seduce llegar a ese número. Con las cifras actuales, los exportadores no liquidan la cosecha en gran cantidad debido a que se cubren hasta agosto aproximadamente. 

De colocarse en los US$500 por tonelada, se estima que las liquidaciones podrían acelerarse, ya que les daría una mayor margen para exportar soja a un precio competitivo. 

Compartir

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad
Publicidad
Publicidad

Te puede interesar
TAMBIÉN

A contramano de la región, Argentina destruye la clase media

El dato surge de un relevamiento del Banco Mundial y contrasta de manera brutal con lo ocurrido en países vecinos.

El miedo de Sabina: cuando el desamor duele más que la soledad

A sus 75 años, Joaquín Sabina hizo una confesión brutal. Una frase que resume décadas de canciones, excesos y noches largas

YPF en el espejo japonés

Eficiencia sin despidos, costos mínimos y una ambición global