El embajador de EE.UU. considera un error que la senadora desapegue su agenda del Gobierno y desafíe al Presidente. Ratifica el apoyo incondicional de Washington a la gestión libertaria de cara a los próximos años.
La confrontación pública de dos líderes de la política argentina actual, el presidente Javier Milei, y la senadora Patricia Bullrich, se adueñó de la agenda nacional y generó incertidumbre sobre lo que podría pasar de cara a las elecciones de 2027. En ese marco, en Estados Unidos también hizo eco y Peter Lamelas, el embajador del país norteamericano en Buenos Aires, tomó nota de ello.
Según trascendió de charlas con un importante empresario, a Lamelas no le gusta para nada el rol que está teniendo Bullrich antes de tiempo. Según el funcionario norteamericano, es un error que se ponga en cuestión el liderazgo de su amigo Milei.
El acompañamiento de Lamelas al mandatario nacional es absoluto. Días atrás, en su visita a Tucumán, que incluyó un encuentro con el gobernador Osvaldo Jaldo, sostuvo que “Estados Unidos está aquí, está presente, está comprometido y apuesta con fuerza al futuro de la Argentina”.
“Estamos apoyando este gobierno, el gobierno de Milei. Y si siguen en este rumbo, si siguen con estos cambios, si siguen con esta libertad, vamos a seguir apoyando a Argentina después”, remarcó, haciendo énfasis en la continuidad de Javier Milei, ante referentes del sector público, privado y académico que estaban presentes.
Las señales de Bullrich son claras y no oculta que está evaluando candidatearse para los comicios del próximo año. Al menos, eso intenta demostrar con sus palabras, aunque en los hechos ya está adoptando una postura muy afín a las de una dirigente que aspira quedarse con el bastón presidencial.
Luego del alboroto que se generó en los últimos días, la legisladora salió a decir que si Milei no llega competitivo a las elecciones de octubre de 2027, ella misma se lanzará por la presidencia. No ocultó su deseo, pero bajó la temperatura al aclarar que no se lanzó ahora mismo pero sí que lo evalúa.
“No me voy a apurar. Tampoco tengo tanto tiempo”, lanzó Bullrich, que se había mostrado como candidata presidencial durante su participación en el coloquio de Idea ante el establishment.
Fue en Mar del Plata donde remarcó la importante de reelegir el “proyecto”, sin mostrar su respaldo claro a Javier Milei, como así también mostró una agenda política autónoma a la del Gobierno.
“Siempre hay que saber cuál es tu momento. Yo probé una vez y no llegué. Ahora voy a esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos en el país. No me voy a apurar. Tampoco tengo tanto tiempo”, expresó Patricia ante la pregunta sobre si se iba a candidatear de Robertito Funes Ugarte, un periodista querido por Karina Milei.
“Si vos me decís, ese sueño, ¿lo querés llevar adelante? Digo sí. Tengo la idea de cómo transformar muchísimas cosas en el país y de cómo llegar al bienestar de todos“, sumó.
Detrás de Patricia Bullrich hay una serie de empresarios con mucho poder que están cansados de Milei y quisieran una continuidad del modelo con un dirigente que sea más permeable a sus deseos. Entre los se destacan Héctor Magnetto, de Grupo Clarín; y Paolo Rocca de Techint.
Mientras tanto, algunos empresarios presentes en el coloquio de Idea se mostraron preocupados porque traer el escenario electoral a falta de un año no beneficia en nada al Gobierno, por la volatilidad que puede conllevar.







