jueves, 8 octubre 2026

Langley no se postea: la CIA frenó a Caputo y obligó a borrar el comunicado

La SIDE difundió un encuentro reservado en EE.UU., pero lo bajó en horas. Detrás, malestar de la CIA y una interna que ya se filtra al terreno más sensible del poder.

La foto duró poco. Apenas unas horas. Y después, silencio.

El jueves al mediodía, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) publicó en X un comunicado oficial sobre un encuentro en Langley entre su titular, Sergio Neiffert (Auguadra en la interna), y el director de la CIA, John Ratcliffe. El tono era institucional. Pero el trasfondo no.

La publicación no llegó a envejecer. Horas después fue eliminada sin explicación. En los pasillos oficiales, sin embargo, la explicación empezó a circular rápido: la reunión tenía carácter reservado y nunca debió ser expuesta.

El problema no fue solo el contenido. Fue el uso.

En la Casa Rosada admiten en voz baja que el episodio se coló en la interna del poder. Luis Caputo habría intentado capitalizar el encuentro para reforzar su posición en medio de los embates de Karina Milei, que viene consolidando su control sobre áreas sensibles del gobierno.

La jugada salió al revés.

Fuentes con acceso al circuito diplomático sostienen que la delegación de la CIA en Buenos Aires transmitió su malestar. No por el vínculo —que existe y es habitual— sino por la exposición. En ese mundo, las fotos no suman: restan.

La orden de bajar el comunicado fue inmediata.

El episodio deja una marca incómoda. Expone el uso doméstico de canales internacionales que, por definición, funcionan bajo otra lógica. Y revela algo más: la disputa interna en el gobierno empieza a filtrarse incluso en los márgenes más sensibles del Estado.

En inteligencia, lo que se muestra suele ser lo menos importante. Y lo que importa, nunca se publica.

Esta vez, alguien confundió las reglas. Y desde Langley, recordaron cuáles son.

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