Un informe reciente destacó el alarmante escenario para las pymes. Se espera que haya un efecto dominó en la falla de la cadena de pagos.
La situación de las empresas en Argentina es alarmante. Con casos de grandes compañías como Fate cerrando sus puertas, las pequeñas y medianas (pymes) hacen lo imposible para mantenerse de pie. En ese contexto, un informe reciente destacó que se produjo el récord de cheques rechazados por falta de fondos.
La consultora Fidelitas elaboró un informe en el que registró que diciembre marcó un punto crítico con 97.612 cheques rechazados. Se trata el nivel más alto de la serie, lo que representa un aumento que oscila el 200% interanual.
A su vez, el panorama se mantuvo en un nivel complejo en enero y febrero, con 89.352 y 86.350 cheques rechazados, respectivamente.
En el último trimestre, el promedio mensual de cheques rechazados era de 30 millones de dólares. Ahora, de acuerdo a los datos recientes, el último trimestre subió a 180 millones mensuales aproximadamente, acumulando así unos u$s 600 millones entre diciembre y febrero.
Según Fidelitas, el rechazo de cheques representa un indicador adelantado de problemas financieros. Es que demuestra la imposibilidad inmediata de cumplir con obligaciones, distintos a la mora bancaria que evidencia un deterioro acumulado.
En ese aspecto, se puede ver la diferencia entre las grandes empresas y las pymes. Las grandes compañías tienen niveles de mora de alrededor del 0,9%, mientras que las pymes alcanzaron alrededor del 4%.
El aumento en la cantidad de cheques rechazados tiene un alto potencial de propagación. De esa forma, el ingreso no percibido de una empresa genera un efecto dominó en la cadena de pagos.




