Durante la gestión libertaria, lejos de ajustar en cantidad, optaron por entregar más asistencias. El crecimiento de la AUH y la Tarjeta Alimentar.
A diferencia de lo que muchos creen por lo que pregona el proyecto de gobierno de Javier Milei, los números del presupuesto social demuestran que la asistencia directa a los sectores más necesitados fue la única partida que creció de manera sostenida a lo largo de la gestión.
De acuerdo a registros oficiales, a diciembre de 2025 la Asignación Universal por Hijo (AUH) alcanzaba a 4.114.513 titulares, entre los que se encuentran 93.453 por discapacidad. En paralelo, la Tarjeta Alimentar llegaba a 2.546.130 familias. En total, se contabilizaron seis millones de prestaciones sociales.
Tanto la AUH como la Tarjeta Alimentar fueron los únicos ingresos que se movieron por encima de la inflación, escenario contrario al Salario Mínimo, Vital y Móvil, que actualmente cubre solo una fracción de la Canasta Básica Total.
En 2015, Cristina Kirchner dejó unos 250 mil planes sociales. Luego de las críticas a esa cantidad que, entre otras cosas, le permitió conquistar al electorado, Mauricio Macri elevó la ayuda social a 1,5 millones de beneficiarios, según el Observatorio de Datos de la Fundación de La Plata.
Alberto Fernández, a su vez, con la pandemia mediante, subió esa cifra a cuatro millones. En el caso de Javier Milei, la vara quedó todavía más arriba. Respecto de la AUH, registró una suba real interanual del 47% en su valor.







