La primera reunión del año de la mesa política marcó el fin del receso y el inicio de una agenda cargada en Balcarce 50.
Volvieron de vacaciones. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, encabezó en la Casa Rosada la primera reunión del año de la mesa política y marcó el reinicio formal de la actividad en Balcarce 50. Como primer gesto, extendió la invitación al ministro de Economía, Luis Caputo, para que participe de la discusión y delimite el margen de negociación que el Palacio de Hacienda está dispuesto a habilitar en el marco de la reforma que el Gobierno busca impulsar.
El encuentro funcionó como punto de partida de una agenda que había quedado en pausa durante el receso y que ahora vuelve a girar en torno a las sesiones extraordinarias. En paralelo, Patricia Bullrich dio el puntapié inicial al convocar a una primera reunión para debatir la letra fina de la Reforma Laboral, uno de los proyectos más sensibles del paquete oficial.
Con esa foto matinal, la Casa Rosada empezó a recuperar su ritmo habitual. Hasta entonces, la actividad política se había reducido casi exclusivamente a la agenda del asesor presidencial Santiago Caputo, el único que transitó a diario el Salón Martín Fierro durante las últimas semanas. También reapareció Eduardo “Lule” Menem, subsecretario de Karina Milei, otro integrante del elenco estable que se había tomado una semana de descanso.
De la mesa participaron además la senadora Patricia Bullrich, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el secretario de Asuntos Estratégicos de Adorni, Ignacio Devitt, y el ministro del Interior, Diego Santilli, que llegó apurado, cargado de papeles y con una bolsa de San Juan, recién aterrizado de la gira provincial que encabezó el jueves para poner sobre la mesa los reclamos y pedidos de los gobernadores.







