La falta de precipitaciones, las elevadas temperaturas y la presencia de material vegetal seco son una preocupación. En 2026, se destina un 53% menos en las partidas para mitigar las llamas.
Mientras las condiciones meteorológicas actuales generaron un panorama de vulnerabilidad extrema para 16 provincias argentinas que pueden verse golpeadas por incendios forestales, el Gobierno decidió recortar el gasto en los servicios que se encargan de mitigar el fuego en el Presupuesto 2026.
La falta de precipitaciones, sumada a las elevadas temperaturas, como así también a la presencia de material vegetal seco, facilita la propagación rápida de las llamas, por lo que genera complicaciones en las tareas de contención en caso de focos activos. Las zonas con mayores indicadores de peligro son Buenos Aires, La Pampa, Mendoza, San Luis, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes.
Si bien los servicios de manejo del fuego y protección civil solicitaron a la ciudadanía que extremen las medidas de prevención, la realidad es que en el Presupuesto 2026 debilita la política integral que corresponde para este tipo de casos.
La partida presupuestaria del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), que se encuentra dentro del presupuesto nacional, contará con $20.131 millones, lo que implica una caída real del 69% con respecto a 2023 y del 53,6% con respecto a 2025.
A su vez, a pesar que en 2024 se registró la mayor cantidad de incendios en los últimos nueve años con 2.735, según el Centro de Información Ambiental, el Gobierno traspasó el Servicio Nacional de Manejo del Fuego de Ambiente al Ministerio de Seguridad Nacional a la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico y la Criminalidad Organizada.







