Con menos plata y menos días disponibles, el turismo de verano se reconfigura. Las excursiones como sosten de la temporada.
En un verano marcado por presupuestos más ajustados, agendas cada vez más flexibles y una creciente preferencia por experiencias breves pero memorables, las micro-escapadas —excursiones de menos de cuatro horas— se consolidan como la gran tendencia del turismo argentino.
Este formato de turismo ha registrado un crecimiento sostenido en todo el país, posicionándose como una alternativa clave para “salvar la temporada” tanto para los viajeros como para los operadores turísticos.
Las micro-escapadas ofrecen la posibilidad de desconectarse del día a día sin la necesidad de planear vacaciones largas ni realizar grandes inversiones económicas. En un contexto en el que los viajeros buscan optimizar cada momento de ocio disponible, este tipo de actividades —fáciles de reservar, con horarios flexibles y precios accesibles— se adaptan perfectamente a las nuevas formas de aprovechar el tiempo libre. 
“El viajero actual busca optimizar su tiempo libre. Las escapadas breves, fáciles de reservar y con alta carga experiencial se adaptan perfectamente a esta nueva forma de aprovechar el tiempo libre”, explica Nicolás Posse, Country Manager de Civitatis para Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay. 
En Argentina, las micro-escapadas más demandadas durante el verano combinan identidad urbana, actividades al aire libre y propuestas culturales. Buenos Aires se mantiene como uno de los grandes polos de atracción, tanto para turistas nacionales como internacionales. Entre las experiencias con mayor demanda se destacan:
• Free tour por Buenos Aires, ideal para descubrir la historia y arquitectura de la ciudad en pocas horas. 
• Excursiones al Delta del Tigre, con paseos en barco por los canales y mercados locales. 
• City tour en autobús turístico, pensado para quienes desean una visión general de la ciudad sin complicaciones logísticas. 
Además de las actividades urbanas, regiones como Córdoba, Bariloche y Mendoza también muestran fuerte desempeño en experiencias cortas vinculadas con la naturaleza, la gastronomía y el vino. Desde visitas a bodegas de Colonia Caroya hasta degustaciones de chocolate artesanal en Bariloche o actividades de aventura en Mendoza, estas propuestas permiten experimentar la diversidad del país sin largos traslados ni planificación extensa. 
Más allá de su atractivo para los viajeros, las micro-escapadas representan una oportunidad estratégica para la industria turística local. Su menor exigencia logística y su accesibilidad económica facilitan una mayor rotación de visitantes a lo largo de toda la temporada. Para guías, operadores turísticos y destinos regionales, este formato contribuye a sostener la actividad económica incluso en períodos de alta estacionalidad. 







