En plena reunión con Mauricio Macri, el ministro admitió que está con los justo a nivel fiscal
Luis “Toto” Caputo quedó en una encerrona que lo deja a tiro de pedirle dos waivers al FMI: uno por las reservas y otro, que duele más, por incumplir la meta fiscal. La confesión ocurrió en el Newman, en una reunión discreta con Mauricio Macri.
Mientras el ex presidente le facturaba la falta de profesionalismo del gabinete, Toto blanqueó que los números no cierran y se quejó de que Santilli anda prometiendo fondos a los gobernadores con la caja que no tiene.
Desesperado por recaudar, Economía activó el modo “apriete”. El ARCA les reclamó a un conjunto de 20 firmas la suma de US$ 3.000 millones. Para eso, bloqueó la actualización de quebrantos tributarios y pretenden que las firmas paguen impuestos a las Ganancias ficticios. La propuesta castiga esencialmente a los principales inversores de Argentina.
Afuera, la magia tampoco aparece. La colocación de deuda local fue a tasa más cara que la de Jorge Macri y Pullaro. Tanto el mercado como el Fondo prefieren que el dólar escale a $1.700 antes de poner un centavo. Caputo grita en privado que “están locos”, pero con la inflación rebotando al 2,5%, se le acaban las cartas para sostener su plan.







