La legisladora porteña ratificó su alineamiento total con la hermana del Presidente
En medio de las disputas internas por el control político de La Libertad Avanza (LLA) en la Ciudad de Buenos Aires, Pilar Ramírez definió su posicionamiento sin medias tintas. En diálogo con LN+, la dirigente se autocatalogó abiertamente como “karinista”, blanqueando así la existencia de una facción que responde directamente a Karina Milei, a quien señaló como la verdadera arquitecta del poder libertario.
Ramírez no ahorró elogios para describir el rol de la hermana del mandatario, a quien calificó como “El Jefe” y como “el corazón” del espacio. Según su lectura, la capacidad política de Karina fue el factor determinante detrás de la victoria electoral que llevó a Javier Milie a la presidencia. Con estas declaraciones, la legisladora busca validar el liderazgo de Karina por encima de cualquier otra figura del mundo libertario.
El perfil de Ramírez genera controversia dentro de las bases libertarias debido a su pasado como funcionaria durante la gestión de Cristina Kirchner, específicamente en Aerolíneas Argentinas. Consultada al respecto, negó haber militado en La Cámpora, intentando despegarse de la etiqueta kirchnerista y presentar su trayectoria anterior como un rol meramente técnico.
También aprovechó a marcarle la cancha al PRO. Con cierta ironía, Ramírez bromeó con la idea de enviarle a Mauricio Macri la ficha de afiliación de La Libertad Avanza. Con este mensaje, parece haber reforzado la idea de que el partido de Milei ya no se considera un socio menor ni una “segunda marca” del macrismo, sino la fuerza dominante que impone las condiciones de la relación.
Esta sobreactuación de lealtad hacia Karina se da en un contexto de tensión en la Legislatura porteña, donde Ramírez disputa el liderazgo del bloque. Al definirse como la espada política de la hermana presidencial en el distrito, busca blindar su posición frente a los cuestionamientos internos.







