La jueza Sandra Arroyo Salgado expuso la dificultad para investigar al narcotráfico. “No se puede realizar un allanamiento en Nordelta sin que la seguridad de aviso”
Sandra Arroyo Salgado, jueza federal de San Isidro y exesposa del fiscal asesinado Alberto Nisman, mencionó las dificultades que tiene la Justicia y las fuerzas de seguridad en la Argentina para investigar en Nordelta a las personas que viven allí, especialmente a quienes están vinculados con el narcotráfico.
“Nordelta, por su composición y todas las medidas de seguridad que tiene, se hace muy complejo investigar a la gente que vive allí adentro sin que se alerten de que hay una investigación”, dijo a Infobae, tras se consultada sobre una causa de lavado de dinero de 500 millones de dólares que vincula al partido de Tigre, al comando Vermelho de Brasil y Nordelta, donde viven los principales sospechosos.
“Es muy difícil para las fuerzas de seguridad poder acceder en el momento. Por ejemplo, de materializar un allanamiento, poder llegar a la vivienda, sin que antes estas personas sean alertadas por la propia empresa de seguridad privada”, dijo.
Luego, repasó: “Recordemos que hace poco tiempo hubo un allanamiento en la investigación por Andis y el jefe de seguridad de Nordelta quedó procesado en una investigación judicial”.
Según Arroyo Salgado, en la Argentina “hay una debilidad institucional muy grande” y destacó que tuvieron que recurrir a “técnicas sofisticadas de investigación, como el uso de drones, por la dificultad de penetrar los controles de seguridad”.







