El grupo estatal Xiamen ITC se encargaría de transformar la terminal platense en un polo logístico de 93 millones de dólares. Desde su propio equipo alertan sobre graves impactos ambientales y urbanísticos.
En los alrededores de las obras que se le realizarán al aeropuerto de La Plata sobrevuelan distintos temas que deben ser atendidos. Por un lado, está una empresa china que es la más vinculada con la inversión, aunque por el momento no hay ninguna firma adjudicada. Por otro lado, están las dudas sobre la viabilidad del proyecto y los riesgos que se corren en términos ambientales y urbanísticos.
La inversión estimada para transformar el aeropuerto en un centro de cargas multimodal ronda los 93 millones de dólares y contempla unos 30 años de explotación. En ese marco, hay un memorándum firmado en China, en el cual la compañía más vinculado al caso, según la gestión de Julio Alak, es Xiamen ITC Group.
Se trata de una estatal china de comercio internacional, logística, almacenamiento, aduana y cadenas de suministro.
El 24 de septiembre pasado, en Shanghái, Alak firmó un memorándum de entendimiento con Rong Kunming, titular del grupo. La idea del acuerdo consiste en la asistencia técnica en infraestructura logística, cadena de frío y el potencial hub de cargas del aeropuerto.
El Municipio destacó que Xiamen ITC se encuentra dentro de las 500 empresas más grandes del mundo. Se dedica al transporte marítimo y terrestre, almacenamiento, operaciones aduaneras, gestión de cadenas de suministro e inversiones.

Por otro lado también se desempeña en diseño de aeropuertos, como así también de soluciones de digitalización, logística inteligente y almacenamiento inteligente.
“Este acuerdo es un paso muy importante que abre nuevas oportunidades para la ciudad. Establecer un vínculo de cooperación con un grupo de escala mundial nos permite pensar el desarrollo de nuestra infraestructura logística con una mirada de futuro y con estándares internacionales”, remarcó el jefe comunal.
El entendimiento pone inicio a una cooperación para desarrollar la infraestructura logística, como así también el posible centro de cargas multimodal del aeropuerto, entre otras cuestiones.
A partir de este acuerdo, la empresa china lanzará una ronda de negocios con el objetivo de alimentar los vínculos y las relaciones comerciales. Esto se da en un marco en el que hay empresarios interesados en invertir en la capital de Buenos Aires.
Otro de los puntos que se firmaron es la creación de canales de cooperación para desarrollar infraestructura de cadena de frío, con cámaras frigoríficas y logística refrigeradas. El objetivo es ir en línea con la propuesta de Alak de construir una planta de conservación para las hortalizas en el hub logístico para bajar el desperdicio de alimentos producidos en la ciudad.
En medio de la noticia, que se dio a conocer con bombos y platillos en La Plata, desde el propio Gabinete municipal se sembraron dudas respecto al proyecto, con cuestionamientos ambientales, urbanísticos y políticos.
En ese sentido, el secretario de Coordinación, Luis Federico Arias, fue contundente al señalar la fragilidad e inestabilidad de una iniciativa “forzada” y sin un debate democrático inicial.
Así las cosas, el funcionario remarcó el grave impacto hídrico que representaría pavimentar el predio, que está en la cuenca media del Arroyo Maldonado y marcado por el antecedente crítico de la inundación en 2013, como así también el colapso vial que generaría la circulación de miles de camiones en el Barrio Aeropuerto y los fuertes sonidos en áreas residenciales.
“Construir un aeropuerto en un humedal es un grave problema”, dijo en diálogo con Radio Universidad. En ese sentido, el funcionario propuso trasladar el desarrollo logístico hacia sectores vinculados con las ruta 2 o 36. También remarcó que se puede destinar una parte de las tierras en las que está el aeropuerto para la creación de un Parque Ecológico del Sur.
Mosca intentó comunicarse con Julio Alak por la propuesta que surgió dentro de su propio Gabinete, pero no obtuvo respuesta.







