La decisión de los empleados va en contramano de los dispuesto por el gremio del SUTNA, que intenta negociar hasta las últimas consecuencias.
El cierre de Fate generó un escenario impensado luego de la polémica instalada que incluyó masivos despidos. Es que muchos de los trabajadores afectados prefieren ir por los retiros voluntarios o arreglar indemnizaciones antes que enfrentar un plan de lucha.
El gremio del SUTNA aseguró que incrementaría la presión sobre el conflicto. Sin embargo, la mayoría del personal busca otra salida: alrededor de 600 trabajadores de los 920 que Fate tiene en su plantilla ya cerraron alguna clase de acuerdo de desvinculación de la fábrica nacional de neumáticos.
Sin importar el conflicto gremial y la resistencia del sindicato comnandado por Alejandro Crespo, hay casos de sobra de acuerdos individuales y desvinculaciones, algo que también está ocurriendo en muchas otras empresas.
Muchos trabajadores decidieron tomar este camino luego que se entendiera la discusión y no hubieran definiciones. En este marco, el plan de lucha de Crespo, que inició el 17 de febrero cuando Fate cerró su planta en San Fernando, empieza a quedar a un costado.
Se estima que entre 200 y 250 trabajadores no habían terminado de acordar una salida de Fate, aunque ese número podría bajar en los próximos días.




