Miguel Pichetto y Sergio Massa son algunos de los dirigentes que se pararon de la vereda opuesta al Gobierno.
La relación de Javier Milei con los empresarios ha cambiado completamente en los últimos meses. De ser un aliado al Círculo Rojo a un enemigo concreto en 2026, ahora el Presidente tiene un nuevo frente de ataque que los peronistas no K buscan explotar para su propia campaña. Tal es el caso de Miguel Pichetto, Guillermo Michel, Nicolás Massot y Sergio Massa, entre otros.
Los primeros tres estarán, junto a otros miembros, en la Expoagro en San Nicolás, mientras que Emilio Monzó hará lo propio este lunes en la cena inaugural. Pichetto, tras la visita a Cristina Kirchner y sus encuentros con Guillermo Moreno, buscará seguir en la línea de armar un frente nacional para combatir al Gobierno.
Para mostrarse del lado de la oposición, con el tema caliente en la agenda de la lucha de Milei con los “empresaurios”, Pichetto tendrá una visita en Siderca, en Campana. Nada casual en medio de la disputa del Presidente con los dirigentes del grupo Techint.
Pichetto y Monzó, según cuentan su allegados, esperan hacer su primera manifestación pública en abril con dirigentes de todo el país de tinte peronista que critiquen la conducción de Cristina y que, a la vez, los mantenga lejos de la gestión de Axel Kicillof.
A su vez, otro que se paró de la vereda opuesta a Milei y a favor de Paolo Rocca fue el propio Sergio Massa. Desde su Fundación Encuentro, se denunció que el relato del Presidente en la apertura del 144º periodo de sesiones ordinaria sobre el precio de los tubos del Gasoducto Néstor Kirchner carecía de validez metodológica.
Entonces, el Poder Ejecutivo mencionó cifras elevadas, según la denuncia, en un 33% para intentar desacreditar la infraestructura estatal frente a los proyectos del sector privado.
Fundación Encuentro remarcó que el costo de los rubros de GPNK alcanzó en 2022 unos 3.000 dólares por tonelada, mientras que el Gobierno había contabilizado 4.000.
Bajo el título “La Falacia del Enfrentamiento”, el informe señala que la gestión liberaria no contempla la caída del 35% en el precio internacional del acero entre 2022 y 2025. Además, criticaron que festejan el superávit energético mientras atacan a la infraestructura que lo hace posible.




