La interna en la Sociedad Rural Argentina dejó de ser un murmullo de pasillo y pasó a jugarse en público. Un mensaje de WhatsApp que comenzó a circular esta semana, expuso la tensión entre el presidente Nicolás Pino y el actual vicepresidente Marcos Pereda, que asoma como posible candidato en las elecciones previstas para septiembre.
El texto, difundido por un grupo que respalda la candidatura de Pereda, cuestiona abiertamente la intención de Pino de ir por un cuarto mandato al frente de la entidad. “No podemos criticar a los políticos que se ‘atornillan’ al poder si replicamos esas mismas prácticas. La coherencia es nuestro activo”, señala uno de los párrafos que empezó a circular entre productores y dirigentes.
La frase pegó fuerte porque toca un punto sensible. La Rural históricamente levantó la bandera de la institucionalidad y la alternancia. La idea de una nueva reelección abrió una grieta interna que ahora quedó expuesta.
Las elecciones todavía están a meses de distancia, pero el clima ya empezó a caldearse. En el campo, además, el contexto económico y climático agrega presión. El propio artículo menciona que el pronóstico de lluvias mejora levemente, aunque no como se esperaba. Son tiempos desafiantes para el sector y la conducción de la entidad se vuelve un tema estratégico.
Pino consolidó en los últimos años un perfil dialoguista con el Gobierno nacional. Pereda, en cambio, representa a un sector que reclama renovación y mayor coherencia institucional. El WhatsApp funciona como disparador, pero el trasfondo es más profundo: se discute liderazgo, límites a la reelección y el rumbo político de la entidad.
La filtración rompe con la tradición de puertas adentro que caracterizó a la Rural. Las diferencias siempre existieron, pero rara vez se ventilaban con esta claridad. Ahora, el mensaje circula y ordena el tablero.
La pulseada recién empieza. Y aunque septiembre parezca lejos, la campaña interna ya está en marcha.







