La declaración generó polémica al vincular salarios, vida privada y disciplina dentro de la fuerza.
El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, dejó una definición que rápidamente generó ruido político y debate público al referirse a las estrategias que utilizan policías bonaerenses para complementar sus ingresos.
Fue durante una entrevista en el canal de streaming de Infobae, donde el funcionario habló de los cambios en el mundo laboral y mencionó el uso de plataformas digitales por parte de efectivos de la fuerza.
Alonso sostuvo que “el mundo del trabajo se ha transformado y eso se está llevando puestas las dinámicas que conocemos”, en referencia a la proliferación de empleos alternativos y nuevas formas de generar ingresos. En ese marco, explicó que dentro de la policía bonaerense existen oficiales que manejan autos de aplicación y que, según dijo, también hay mujeres policías que participan en plataformas de contenido para adultos.
“Tenemos muchos policías que manejan autos de aplicación, y sobre todo las chicas más que los hombres se han subido a la dinámica de OnlyFans”, afirmó el ministro, al describir lo que definió como una realidad que atraviesa a distintos sectores laborales.
La declaración generó repercusiones inmediatas, tanto por el contenido como por el lugar desde el que fue planteada. El funcionario señaló además que desde el ministerio se brindó información a las y los efectivos para evitar situaciones que puedan derivar en actos de indisciplina o conflictos con la normativa interna.
En ese contexto, mencionó que parte del debate gira en torno al uso del uniforme y su exposición en redes o plataformas digitales. “Parte de la discusión de ellas es que el uniforme les lleva un tráfico a su cuenta, hay un fetiche con el uniforme”, agregó Alonso, una frase que terminó de instalar la polémica y abrió interrogantes sobre los límites entre la vida privada de los agentes, las condiciones salariales y la regulación institucional.
Las declaraciones volvieron a poner sobre la mesa un tema sensible dentro de las fuerzas de seguridad: los bajos salarios y la necesidad de ingresos adicionales, en un contexto donde las nuevas plataformas digitales modifican las formas tradicionales de trabajo y exponen tensiones entre disciplina institucional, economía personal y cambios culturales que avanzan más rápido que las regulaciones.







