El gobernador de Chubut fue categórico al afirmar que mientras él sea gobernador no se va a vender “ni una sola hectárea de bosque nativo”, esté quemada o no. Y lo justificó con un argumento jurídico: la Constitución provincial lo prohíbe de manera expresa.
En medio de los incendios que volvieron a encender la alarma ambiental en la Patagonia, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, salió a cortar de raíz una de las versiones más repetidas: la supuesta vinculación entre el fuego y negocios inmobiliarios.
“El incendio no habilita ventas”, fue el mensaje de fondo. Torres fue categórico al afirmar que mientras él sea gobernador no se va a vender “ni una sola hectárea de bosque nativo”, esté quemada o no. Y lo justificó con un argumento jurídico: la Constitución provincial lo prohíbe de manera expresa.
El mandatario apuntó directamente contra lo que definió como “teorías conspirativas” que buscan politizar los incendios. “A la estupidez hay que combatirla con la verdad”, lanzó, en una frase que marcó el tono de su intervención.
En el caso de los incendios en Parques Nacionales, como Parque Nacional Los Alerces, Torres remarcó que la discusión es directamente abstracta: “Es técnicamente imposible venderlos”, explicó, ya que se trata de patrimonio protegido por ley nacional.
Desde el gobierno provincial insistieron en que no existe ningún resquicio legal que permita avanzar con operaciones inmobiliarias sobre tierras incendiadas, una sospecha que reaparece cada vez que el fuego arrasa zonas de alto valor ambiental.
Torres también aseguró que la prioridad de su gestión está puesta en esclarecer los hechos, identificar responsables y aplicar sanciones acordes al daño causado. Sin atajos políticos ni relatos paralelos.
En un escenario donde el fuego destruye y la desinformación se propaga rápido, el gobernador eligió fijar una línea clara: ni negocios, ni especulación, ni zonas grises. Al menos, desde la letra de la ley.







